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La Guardia Civil interroga a los monitores del submarinista ahogado en Tarragona

Las autoridades investigan por qué los organizadores de la inmersión dejaron solo al joven, de 22 años y con poca experiencia

Las instalaciones del parque subacuático de Tarragona siguen cerradas.

La muerte de un submarinista de 22 años este domingo mientras buceaba frente a la costa tarraconense ha motivado la apertura de una investigación por parte del juzgado de guardia de Tarragona. La Guardia Civil, que se encarga de instruir el suceso, ha interrogado a los monitores que prepararon la inmersión para aclarar porqué el joven, con poca experiencia en submarinismo, buceaba en solitario y apartado del grupo. También se ha tomado declaración a otros buceadores que se hallaban en el puerto de Tarragona en el momento del trágico suceso.

La inmersión en solitario, conocida como "solo diving", es una práctica que está prohibida ya que limita las posibilidades de rescate en caso que el buceador sufra cualquier incidencia debajo del agua. El veto es aun más radical para aquellos buceadores que no cuentan con una solvente veteranía bajo el agua.

Los hechos se desencadenaron en el parque subacuático de Tarragona, que permanece cerrado desde el fallecimiento del joven submarinista. La Societat d'Exploracions Submarines (SES), que gestiona el parque, se ha limitado a informar que el chico formaba parte de una inmersión ajena al SES. En concreto, la víctima llegó al parque subacuático como integrante de un grupo gestionado por la empresa Big Blue Center. Fuentes de la empresa han admitido que están atendiendo estos días diligencias judiciales y han declinado hacer cualquier manifestación al respecto.

La alerta sobre la desaparición del joven submarinista saltó pasada la una del mediodía del domingo. Se activó al cuerpo de emergencias de la Cruz Roja y a los efectivos de Salvamento Marítimo pero no hizo falta su intervención ya que apenas un cuarto de hora después del aviso, unos submarinistas hallaron el cuerpo del buzo. Sufría un paro cardiaco y las maniobras de reanimación no lograron mantenerle con vida.

El submarinista fue rescatado en una zona cercana al punto donde se halla hundido el buque "Dragonera", una de las áreas más frecuentadas por los amantes del submarinismo en la costa de Tarragona. Fuentes cercanas a la víctima aseguran que conocía la zona y que había realizado otras inmersiones en el mismo lugar con anterioridad.