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El camino de vuelta a lo público

El Hospital General de Valencia rescata su unidad de hospitalización domiciliaria

Hospital General de Valencia. Ampliar foto
Hospital General de Valencia.

En el departamento que gestiona la Unidad de Hospitalización Domiciliaria del Hospital General de Valencia la coordinadora, Almudena Ruiz, y la administrativo, Vanesa Griñán, distribuyen el trabajo y anotan las novedades como un día más. Una jornada especial para ellas puesto que supone el final de una etapa que ha durado doce años. En 2004 se privatizó el servicio y a partir del 1 de agosto vuelven a estar en manos de la sanidad pública. La transición se hace de momento con toda normalidad.

La jornada ha empezado a las 8 de la mañana con la reunión del personal, cuatro médicos, ocho enfermeras, un psiquiatra, el psicólogo, un fisioterapeuta y el administrativo. Una vez analizadas las prioridades se han asignado los pacientes entre los diferentes equipos y se han establecido las rutas hacia Torrent, Picassent, Xirivella y la zona de Valencia que atienden. Son unas 60 visitas a enfermos crónicos o paliativos y otras 90 de seguimientos programados. Centenares de pacientes que se ahorran así la estancia o la visita al centro hospitalario.

Enrique Ortega, gerente del centro sanitario, explica que para los pacientes no habrá gran diferencia respecto al cambio de gestión de privada a pública. “Estábamos contentos con la atención que prestaban, por eso nos quedamos con el equipo. A muchos de ellos los hemos formado nosotros. Sin embargo, para el hospital y para los trabajadores la diferencia será significativa”. Almudena Ruiz y Vanesa Griñán, junto con el resto de compañeros pasarán a ser personal temporal del hospital hasta que se haga una oferta pública de ocupación. Habrá cambio de contratos y también de horarios. “Estamos a la espera que pasar por personal y de que nos comunican los horarios nuevos” comenta Vanesa.

Mejorar las condiciones laborales de los trabajadores de la unidad es uno de los objetivos del rescate. Según el gerente, se tratará de armonizar horarios para que los trabajadores puedan conciliar la vida laboral y familiar. Las nuevas contrataciones no suponen un problema presupuestario porque compensan las plazas de trabajo que el anterior gestor había amortizado. Recuperar la gestión pública supondrá un ahorro económico de unos 200.000 euros anuales. Pero lo más determinante, explica Enrique Ortega, es el cambio de filosofía, una apuesta por la defensa de la gestión pública. “Éramos la única unidad de hospitalización domiciliaria de gestión privada de toda la Comunidad Valenciana y ahora seremos la primera unidad en volver a la gestión pública”.

No será el único paso que el hospital da en este sentido. Desde gerencia hay orden de revisar todos los contratos de los servicios privatizados. Primero se analiza la legalidad en el cumplimiento de plazos y los puestos de trabajo eliminados por el anterior equipo. En estos momentos se analizan los contratos con la empresa ERESA, que se encarga del servicio de radiología. Afirma Enrique Ortega que el actual equipo directivo está formado por especialistas que hace más de 25 años que trabajan en el centro. Son unos profesionales que han sido testigos del proceso de externalizaciones, saben como funcionaba el centro y están seguros de que pueden revertir la privatización a la cual se lo ha sometido.

Aprovechando la vuelta de la unidad a la Administración pública se la dota con 13 vehículos eléctricos para reducir el impacto ambiental, otra de los objetivos de la gerencia del Hospital General.

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