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Destapada una presunta red que movió en dos años 10 millones en facturas falsas

La fiscalía investiga en Cangas a nueve supuestos cómplices que trabajaban a comisión para un empresario que utilizó una veintena de sociedades para blanquear y defraudar el IVA

Una investigación de la Fiscalía de Pontevedra ha destapado una presunta red que operaba desde Cangas en la falsificación de facturas para cobrar el IVA en la que están implicadas al menos diez personas y casi una veintena de empresas, la mayoría sin actividad. En dos años (2013 y 2014), los dos supuestos cerebros del fraude que trabajaban a comisión movieron más de 10 millones de euros en operaciones ficticias para defraudar al fisco.

Al frente de la red la fiscalía sitúa al empresario de Cangas, Ángel Ramón Iglesias Vidal, que llegó a cobrar más de medio millón de euros por devoluciones del IVA que nunca pagó a través de las sociedades de las que era administrador, Morrazo Trading y Conservas y Congelados Iglesiasmar, aunque esta última es la que generó mayor facturación ilegal, según la investigación de la Agencia Tributaria.

Ante los problemas de liquidez de su empresa matriz Iglesiasmar, el empresario se sirvió de los contactos que tenían los asesores fiscales Juan Carlos Táboas Pastor y Jorge Nieto Carballo, socios de la mercantil con sede en Pontevedra, Economistas del Atlántico. Ambos son los supuestos ideólogos de la estafa por la que legalizaban la entrada de las operaciones ficticias en el tráfico mercantil, según la fiscalía.

Según la querella presentada por el fiscal de Delitos Económicos en los juzgados de Cangas para que se abran diligencias de investigación, Táboas y Nieto acordaron trabajar para Ángel Iglesias creando una red de factureros cuyo objeto era declarar un IVA inexistente. A cambio percibirían del empresario una comisión de entre el 10% y 11 % de la base imponible a reflejar en cada factura falsa y que en el caso de Táboas habría superado el millón y medio de euros.

Los dos asesores utilizaron su empresa de asesoría y otra que también controlaban con sede social en Pontevedra, Economistas Asociados de Galicia, para emitir facturas que no obedecían a operaciones reales, aunque también aparecen implicadas otras radicadas en la provincia de Ourense como Trading Ourense, Constructores y Asesores del Condado y Cruceiro de Explotaciones Forestales.

Además de Iglesias Vidal, Juan Carlos Tábóas y Jorge Nieto, la querella se dirige contra otros supuestos integrantes de la red de factureros y relacionados con las empresas investigadas como Juan José Boullosa Domínguez, David Vilas Choren, Rubén Alonso Domínguez, Paulino García Reyes, las hermanas Nuria y Begoña González Fernández y Ramiro Araujo Rosales. La fiscalía les imputa presuntos delitos contra la hacienda pública, blanqueo de capitales y falsedad en documento mercantil.

Según la fiscalía, para ejecutar el plan, Táboas y Nieto proporcionaron a la empresa Iglesiasmar la posibilidad de facturar por servicios o mercancías inexistentes de casi veinte sociedades de las cuales diez habían sido vendidas por alguno de los implicados y estaban inactivas, sin empleados ni cuentas bancarias e ilocalizables para Hacienda.

Entre ellas figura por orden cronológico la sociedad Pirated Produtions, que en 2013 facturó a la empresa del presunto cabecilla casi medio millón de euros más IVA. Parecida cantidad facturaron ese mismo año las sociedades Frontex Galicia (cuyo administrador se encontraba en prisión), Rol Peixe, Kaxclan, Rodrifer, El león del papel, Santos Baños, Forestal Vila do Orcellón, Art Café Group, Serviproyet, Suárez Iglesias SLNE y EBG Rizos. La mayor facturación (más de un millón de euros) se emite a través de la sociedad Equipamiento para Hostelería LLopies.

Otra de las estafas contra Hacienda descritas implica a la sociedad Siet, inactiva desde 2011 pero dada de alta por Nieto Carballo en 2013 para defraudar el IVA. Esta sociedad emitió facturas falsas para Iglesiasmar y Morrazo Trading y también para la empresa ourensana Cruceiro de Explotaciones Forestales.