Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La cancelación de tres rutas de Vueling indigna a la Generalitat

Las personas con billetes a Vilna, Rabat y Moscú-Sheremétievo podrán pedir compensaciones

Una viajera en el aeropuerto El Prat
Una viajera en el aeropuerto El Prat

Las rutas de Vueling desde Barcelona a Vilna (Lituania) y Rabat dejarán de operar a partir de agosto. Y los tres vuelos semanales al aeropuerto de Moscú-Sheremétievo harán lo propio en septiembre. Es una nueva medida con la que la compañía espera mejorar su eficiencia pero que, por lo pronto, ha indignado a la Generalitat.

La aerolínea y el Gobierno catalán se reunieron el pasado lunes para evaluar la operativa en El Prat, donde la empresa de bajo coste acapara el 40% del tráfico. Los representantes de la Generalitat aseguraron entonces que Vueling les había informado de que no habría cancelaciones. El tema tampoco se abordó el pasado martes, en el encuentro que sostuvieron los altos cargos de la compañía y el presidente Carles Puigdemont. De ahí que les cayera como un jarro de agua fría el anuncio de ayer. El consejero de Empresa, Jordi Baiget, ve “deslealtad”.

Un portavoz de Vueling aseguró que la omisión fue consecuencia de “descoordinación interna”. Sin embargo, Baiget reveló ayer en el Parlament que la compañía se negó a responder los requerimientos de la Agencia Catalana de Consumo, alegando que Cataluña no tiene competencias para ello, explicó el consejero. Josep Rull, consejero de Territorio, aseguró que la suma de acontecimientos mina “la confianza” hacia la compañía.

La decisión de cancelar las rutas no estaba inicialmente en el plan de contingencia que Vueling presentó al Ministerio de Fomento. Se trata de trayectos con “muy baja demanda”, justificaron desde la compañía. Se trata de una “cancelación técnica”, es decir, se liberan los aviones para otras rutas y se asegura una mayor puntualidad en las primeras operaciones matutinas, claves para lograr una operación sin retrasos al largo del día.

La empresa de bajo coste volaba una vez a la semana a la capital lituana. A Rabat lo hacía con una frecuencia en julio, que se duplicaba en agosto. La cancelación de la ruta hacia el segundo aeropuerto moscovita se hará en septiembre.

Vueling ya se ha puesto en contacto con las personas afectadas. A parte de poder solicitar el reembolso del billete, los viajeros pueden optar por otras vías de compensación. La empresa puede llevarlos hasta otros aeropuertos cercanos (Talin, Riga, Casablanca o el ruso Domodedovo) y después les sufragará su traslado hasta el sitio original de destino. También les puede pagar un vuelo con otra empresa.