Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La vida de los madrileños sale a subasta

La empresa Surus Inversa organiza una puja con enseres procedentes del almacén del Ayuntamiento

El almacén del Ayuntamiento de Madrid ubicado en Coslada.
El almacén del Ayuntamiento de Madrid ubicado en Coslada.

Desde hace un mes, el Almacén de Villa tiene algo más de espacio. El Ayuntamiento de Madrid vendió hace unas semanas cuatro lotes de 690 objetos que hasta ahora dormían en esta nave de Coslada -de 4.700 metros cuadrados- que el Consistorio usa como depósito. Aquí van a parar todos los enseres o el mobiliario que ocupa la vía pública de manera ilegal. Ahora parte de ese material está en un nuevo almacén de Móstoles propiedad de la empresa Surus Inversa.

El Ayuntamiento hizo una invitación a cinco empresas para que ofertaran una cantidad por cada uno esos lotes. Y esta compañía, especializada en logística inversa, fue la que más ofreció por todo ese conjunto: 16.000 euros que han ido a parar a las arcas municipales. Si les interesa pueden pujar ustedes también todos los jueves de este mes por alguno de esos objetos. Surus Inversa los está vendiendo a través de su web de subastas Escrapalia.

A simple vista, lo que más abundan son los vinilos. Pero también hay antigüedades o joyas, adelanta Adolfo Cancelo, el director de esa empresa. “Esos cuatro lotes que le compramos al Ayuntamiento, los hemos espaciado en 500 lotes distintos. El que va a comprar una mesa no es el mismo que compra discos. De ahí que hagamos procesos específicos para cada familia. Buscamos la máxima participación del comprador”, explica. Para pujar, basta con registrarse en la página -tiene 15.000 usuarios- y mejorar el precio de salida. Casi todos los lotes que se subastan tienen un valor inicial de 10 euros. Es el caso, por ejemplo, de algún tocadiscos, de esos vinilos, sillas o perlas. Si nadie se lo impide, podrán llevarse también muebles a partir de 30 euros. Los más baratos porque también hay otros no aptos para todos los bolsillos. Como un comedor de madera de caoba tallado a mano con un precio inicial de 300 euros. Surus Inversa espera ganar con esta subasta unos 25.000 euros.

Sobre la procedencia de esos objetos subastados, fuentes municipales precisan que provienen, en algunos casos, de lanzamientos de viviendas o locales. Y en otros de las propias dependencias del Ayuntamiento: “Son enseres que estaban ocupando la vía de manera ilegal por algún motivo: carteles, una terraza sin licencia, por un desahucio o por un local que cierra. Pero también hay objetos que proceden de diferentes áreas municipales que ya no tenían apenas uso”.

Una vez que llegan hasta esta nave de Coslada, los dueños disponen de tres meses para recuperar sus pertenencias. Si las han perdido por un desahucio, no tienen que pagar nada. Pero si se trata de un negocio, como un bar o una peluquería, han de abonar una tasa de transporte y otra de almacenamiento. Transcurrido ese tiempo, lo enseres pasan a ser del Ayuntamiento que decide qué salida se les da. Desde el Consistorio matizan que este tipo de enajenaciones son las menos habituales. Es decir, el Ayuntamiento no acostumbra a hacer negocio con este tipo de objetos porque, según explican, la mayoría de esos depósitos son aprovechados por la propia corporación municipal: hay sillas o mesas que han acabado en algún polideportivo o material deportivo, procedente de un gimnasio, que ha terminado en algún parque de bomberos. O bien son donados a una ONG. Si pasa el tiempo y no se les da ningún tipo de uso o si el material recogido es directamente fraudulento –como los discos o películas del top manta- éste se destruye.

Según la estadística de este almacén, en 2015 llegaron 10 depósitos procedentes de desahucios y 198 derivados de ejecuciones subsidiarias de terrazas o carteles. Asimismo, se donaron 1.053 objetos.