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La nueva Convergència se llama Partit Demòcrata Català

Las bases de la formación imponen un nombre ajeno a la propuesta el viernes por la dirección del partido

Puigdemont y Mas, tras la votación.
Puigdemont y Mas, tras la votación.

Partit Demòcrata Català. Así se llamará la formación que sustituye en el mapa político catalán a la Convergència Democràtica (CDC) que fundó Jordi Pujol hace 42 años. Los asociados de la nueva organización han elegido ese nombre esta mañana durante la tercera y última jornada de su congreso fundacional, del que nace la fuerza política que está llamada a pugnar con Esquerra Republicana por liderar el independentismo catalán.

El nombre se ha impuesto a las otras dos opciones seleccionadas por las bases: Junts per Catalunya y Partit Nacional Català. En una primera vuelta ha quedado descartada JxCat, mientras que en la votación definitiva se ha impuesto el Partit Demòcrata por 871 votos a 657. El previsible presidente del partido, Artur Mas, y el de la Generalitat, han votado por la opción perdedora en la votación.

Es la segunda derrota de la dirección del antiguo partido, que el viernes ya vio como el plenario desechaba sus dos propuestas iniciales: MésCatalunya y Catalans Convergents. La presentación de esas dos opciones sublevaron a los militantes del nuevo partido, que obligaron a anular la votación y a crear una comisión ex profeso para encontrar otros posibles nombres.

La elección de Partit Demòcrata no es ajena a las polémicas. Demòcrates de Catalunya, escisión de Unió que forma parte de la coalición de gobierno Junts pel Sí junto a Esquerra y Convergència, ha anunciado su disposición a denunciar a la nueva formación por las similitudes con su nombre.

La rebelión del viernes fue el inicio de un congreso en el que las bases y las diferentes corrientes ideológicas del partido han cuestionado los propósitos del equipo de Artur Mas y del propio presidente de CDC, quien, finalmente ayer, de madrugada, consiguió sacar adelante sus planes. Tiene despejado el camino para mantener el cargo en el partido, dar una vicepresidencia a la portavoz del Gobierno catalán, Neus Munté, y permitir que Jordi Turull, presidente del grupo parlamentario de Junts pel Sí, se convierta en el número tres de la formación, como coordinador general de la ejecutiva del nuevo Partit Demòcrata. El sector al que ha apoyado salvó pasada la medianoche del sábado el régimen de incompatibilidades que quería imponer un amplio sector de la militancia.

La nueva formación responde a la definición de “partido político demócrata, catalanista, independentista, europeísta y humanista”, que supera a la propuesta que se presentaba al cónclave, que se limitaba al concepto ”soberanista” pese a que Mas había señalado que el partido quería situarse en “un carril central amplio” del espectro político. Y ayer también se aprobó que la formación no renunciaba a la “unilateralidad” para conseguir la independencia si fracasaban las negociaciones con el Gobierno central, si bien anter se había evitado incorporar la defensa de una supuesta “declaración unilateral de independencia”.

En la clausura del congreso, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha señalado que la formación "será un instrumento al servicio del país", tras subrayar su "voluntad de integración y de una insobornable cultura democrática".