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Operación de los Mossos contra el dopaje: detenido Jama Aden

Hallada EPO en la habitación del técnico somalí que entrena en Sabadell a alguno de los mejores mediofondistas del mundo

El entrenador Jama Aden, detenido por los Mossos. JOAN SÁNCHEZ ATLAS

Los Mossos d'Esquadra desarrollaron el lunes por la mañana la Operación Rial contra el dopaje en Sabadell. Después de registrar el hotel donde se alojan él y su grupo de atletas, la policía catalana detuvo al entrenador somalí Jama Aden y a uno de sus fisioterapeutas, de nacionalidad marroquí. En sus habitaciones, así como en la de un atleta, se encontró EPO en jeringuillas precargadas listas para ser usadas, anabolizantes y 60 jeringuillas usadas cuyos restos se analizará, según confirmó el conseller d'Interior de la Generalitat, Jordi Jané.

Aden, de 53 años, es el entrenador de la mediofondista etíope Genzebe Dibaba, elegida en diciembre pasado por la federación internacional de atletismo (IAAF) atleta del año 2015 después de que batiera el récord del mundo de 1.500m y se proclamara campeona del mundo de la distancia en Pekín. Dibaba estaba alojada en el hotel junto a sus compañeros de entrenamiento, todos ellos hombres y sus hermanas, también atletas, Tirunesh, triple campeona olímpica, y Egegayeju, que habían llegado de visita el domingo. Genzebe, quien aún no había corrido en la temporada al aire libre, es la gran favorita de los 1.500m en los Juegos de Río.

Después de prestar declaración en las instalaciones policiales, Aden y su fisioterapeuta pasarán a disposición del Juzgado de Instrucción número 5 de Sabadell, que ordenó la investigación y autorizó el registro de cinco habitaciones del hotel. Desde hace tres años, el técnico establece su cuartel general en verano en el hotel Arrahona, muy cercano a las pistas Josep Molins, donde entrenan hasta en tres sesiones diarias.

La operación, bautizada Rial por la moneda de Qatar, con cuya federación tiene un contrato Aden, se puso en marcha hace semanas, en colaboración con la agencia española antidopaje (AEPSAD), que había alertado a los Mossos de sus sospechas en 2015 tras recibir información de atletas españoles. A las dos de la tarde, después de los registros, los agentes abandonaron el hotel con cajas y mochilas portando los productos encontrados así como con documentos y material informático que les permitirán iniciar una segunda fase en su investigación, la que les permitirá trazar el sistema mediante el cual el grupo se abastecía de productos dopantes y sus posibles suministradores.

La ley antidopaje española prevé penas de hasta dos años de prisión para aquellas personas que organice, promuevan o inciten al dopaje, no así para los deportistas, que podrían ser suspendidos por la federación internacional (IAAF) si en sus habitaciones se encontraran sustancias prohibidas o dieran positivo en los controles que agentes antidopaje de sangre y orina a que les sometieron de manera inopinada un equipo de médicos de la Federación Internacional de Atletismo a 27 deportistas. Algunos de los atletas no han sido conscientes de que paralelamente se desarrollaba una operación policial hasta que no han visto salir detenido a Aden.

La Rial no es la primera operación de los Mossos que afecta a deportistas de renombre. En septiembre de 2011, en colaboración con la Policía Nacional, los Mossos interceptaron en posesión de EPO comprada en Mataró al campeón olímpico de 1.500 metros en Pekín, Rashid Ramzi, al que se vinculó con la trama de dopaje urdida supuestamente por el médico colombiano Alberto Beltrán, detenido en Barajas. La policía catalana también llevó a cabo la Operación Cursa, una red de venta de sustancias dopantes a deportistas que quedó sin sanciones para los atletas.