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“Nunca nos habían atacado con tanta violencia”

Xavier Porcuna, portavoz de los Mossos d'Esquadra, advierte de que esta tarde cargarán de nuevo si se repite la “violencia urbana” de ayer en Gràcia

Imagen de los destrozos en el barrio de Gràcia.
Imagen de los destrozos en el barrio de Gràcia. EL PAÍS

El intendente portavoz de los Mossos d’Esquadra, Xavier Porcuna, ha alertado este martes de que los manifestantes del Banc Expropiat que convirtieron ayer el barrio de Gràcia en una verdadera batalla campal utilizaron una violencia contra los agentes de la policía autonómica que no “habíamos visto nunca antes”.

Porcuna se felicitó por el desalojo del Banco Expropiado donde nadie resultó lesionado pero ha relatado, con un lenguaje casi bélico, los hechos que tuvieron lugar por la noche. Según el portavoz de los agentes, casi 600 personas se concentraron en la plaza de la Revolución y marcharon por diversas calles de forma pacífica criticando y protestando por el desalojo del Banco Expropiado. A las 21.00 tuvo lugar el primer acto vandálico. Un encapuchado destrozaba con un mazo el escaparate de una entidad bancaria en la calle Torrent de l’Olla.

Cuando la manifestación llegó al banco expropiado, en el 181 de la Travessera de Gràcia, dos centenares de personas comenzaron a sembrar el caos. “Vimos a cuarenta personas colocándose cascos y encapuchándose”, relata Porcuna. “Un individuo con una radial intentaba entrar dentro del edificio desalojado, se comenzó a romper el mobiliario urbano, arrancaron pilonas, volcaron un vehículo, quemaron un camión de BCNeta y organizaron barricadas con contenedores de la basura”, alerta. Utilizaban pastillas para encender barbacoas para que ardiera rápidamente cualquier contenedor o papelera.

En décimas de segundo se desató el caos y los encapuchados empezaron a hacer frente a los agentes con “palos, piedras y botellas. Iban con bolsas llenas de piedras para atacar a las unidades policiales”. Según Porcuna, diversos miembros de “este grupo organizado y criminal lanzó pintura mezclada con disolvente y material pirotécnico contra la primera furgoneta de los Mossos. Querían incendiarla. Nunca nos habían atacado de esta manera”.

Porcuna defiende que los violentos intentaron entrar en tiendas y provocaron diferentes destrozos además de realizar saqueos. Los Mossos aseguran que los personajes violentos eran conocedores de las técnicas policiales y continuaron sembrando el caos en callejuelas donde no entraban las furgonetas de la policía autonómica. Fue entonces cuando los agentes bajaron de los vehículos y procedieron, a pie, a dispersar con defensas e incluso con lanzadoras de foam y el cañón de sonido.

Tras los altercados sólo una persona fue detenida. 14 mossos resultaron heridos en el operativo, uno de ellos con puntos de sutura. Ningún manifestante fue atendido en el lugar de los hechos por los sanitarios de las ambulancias “lo que no quiere decir que hayan acudido a algún centro médico”.

“Estamos hablando de personas muy violentas que aprovechan el anonimato de las masas. Personas cuyo objetivo es crear miedo y acciones violentas que ponen en peligro a las personas”, ha añadido Porcuna.

Los Mossos sospechan que la noche de hoy también será violenta: “Velaremos por el derecho a reunión y manifestación pero si se vuelve a producir violencia urbana, los agentes responderemos con firmeza porque nuestra obligación es garantizar la integridad de las personas y los bienes públicos y privados”. Porcuna ha avisado a toda la ciudadanía: “Cuando aparezca la violencia márchense de la manifestación”. Porcuna sospecha que hay algunas actitudes que son muy parecidas a los violentos altercados que se produjeron en Can Vies.

El día después de la batalla

Los alrededores del 181 de Travesera de Gràcia intentaban esta mañana recuperar la imagen de normalidad después de haberse convertido en un campo de batalla. Un vecino, que prefiere el anonimato, colocaba carteles que rezan 'ocupas fuera del barrio'. “Cuelgo estos carteles por Marta, la propietaria del coche que volcaron estos desaprensivos”. Asegura que Marta vio que había mucho “follón” y decidió aparcar el coche, ir a ver a su madre y esperar que pasara la marabunta antes de volver a su casa. “Nunca pensó que se lo volcarían”.

Alex Graells es el propietario de un quiosco situado a 50 metros del Banco Expropiado. “Los vecinos nos llevábamos bien con los okupas, hacían cosas sociales para el barrio, ayer cerramos nuestro negocio para que ellos protestaran y lo que han hecho es romperme el cristal del comercio, volcar motocicletas de trabajadores… hoy quizás será peor”.

Mari Carmen es una jubilada que vive encima del Banco Expropiado. “Ellos hacían su vida, daban clases de idiomas, cosas sociales para el barrio pero ayer tuve muchísimo miedo; arrancaron señales y cargaron contra los policías…”, ha añadido. “Sabemos que están organizados y que volverán esta tarde”, lamentaba otro vecino, Manel Mármol, mientras conversaba con una mujer que gritaba “la propiedad es la propiedad que venga Colau a arreglarlo”.

Varios operarios municipales intentan esta mañana limpiar las pintadas con las que los manifestantes regaron Gràcia, sustituir contenedores y limpiar el barrio. El empleado de una tienda de Movistar limpia una pintada que reza: “Banco expropiado”. “Al menos en esta ocasión no me han roto el escaparate”, añade. Esta noche continúa la batalla.

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