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La entrada del PSC en el gobierno da aire a Colau

La llegada Jaume Collboni como segundo teniente de alcalde desplazará a Ortiz, Asens y Sanz

Jaume Collboni, al pleno del Ajuntament de Barcelona.

Casi un año después de las elecciones municipales, el PSC entrará a gobernar con  Ada Colau en el Ayuntamiento de Barcelona y reforzará así la posición de la alcaldesa, hasta ahora en débil minoría. Es la segunda gran capital española, tras Valencia, en la que los socialistas apoyan a una formación de la izquierda alternativa. Ese pacto se suma a otros muy distintos que los socialistas catalanes han tejido en las capitales de provincia.

Así, el alcalde socialista de Tarragona gobierna con PP y Unió. En Lleida, el alcalde Àngel Ros gobierna con el apoyo de Ciudadanos y en Girona, los concejales del PSC apoyan a la alcaldesa de CDC. Jaume Collboni, que fue cabeza de lista del PSC en Barcelona, será segundo teniente de alcalde con la cartera de Cultura y parte de Economía.

Tras haber tenido la alcaldía de Barcelona durante 32 años, el PSC logró cuatro ediles en las municipales de 2015 y acabó como quinta fuerza política tras Barcelona en Comú, Convergència, Ciudadanos y Esquerra. Los otros tres concejales socialistas se integrarán en los equipos de Derechos Sociales, Educación y Urbanismo.

Los cuadros cercanos a Colau no quieren perder poder con la entrada del PSC, pero la llegada de Collboni desplazará un puesto a los tres cargos restantes de la cúpula del Ayuntamiento. Laia Ortiz, Jaume Asens y Janet Sanz eran hasta ahora la segunda, tercero y cuarta teniente de alcalde.

Barcelona en Comú “seguirá teniendo el núcleo de la política económica, social y urbanística”, decía Gerardo Pisarello, mano derecha de Colau y primer teniente de alcalde, en BTV. La entrada de los socialistas en el Gobierno también liberará tres de los diez regidores de la alcaldesa en los distritos de Sarrià-Sant Gervasi, el Eixample y Sant Andreu.

Ambos partidos tendrán que validar con sus militantes el acuerdo de Gobierno, que se presentará en los próximos días. La formación de Colau tiene previsto este miércoles un cónclave donde se explicarán las bases del pacto, que votarán por Internet los 13.000 miembros inscritos en la formación. Por su parte, el PSC informará del acuerdo en la reunión del consejo de federación de Barcelona que se celebra también este miércoles y lo votará en una fecha aún por determinar.

El pacto con el PSC apuntala a Ada Colau, que gobierna en Barcelona con el menor número de concejales desde que hay democracia. En las elecciones de hace un año logró 11 de los 41 ediles. Las conversaciones para llegar a un acuerdo con el PSC se retomaron tras la aprobación de la ampliación de presupuestos municipales acordada la semana pasada. Pese a la proximidad de las generales, tanto la ejecutiva del PSC como la del PSOE han dado autonomía al grupo municipal en sus negociaciones.

Pisarello insistió en la idea y la voluntad del gobierno de “un frente amplio de izquierdas”, con PSC, ERC y la CUP. Los anticapitalistas rechazan entrar en el Gobierno. Esquerra quiere un tripartito con la CUP y sin los socialistas, o se ofrece a Colau como socio si se excluye a Collboni.

En las bases del partido de Colau hay voces que rechazan un pacto con el PSC, a quien hace poco tiempo la propia alcaldesa llamó “partido del régimen”. Con todo, aceptan el argumento de liberar a los 11 concejales de la carga de trabajo que soportan y dar estabilidad al Ejecutivo con cuatro nuevos ediles. Además, algunos sectores económicos de la ciudad, como el turístico, esperan que la entrada del PSC rebaje las expectativas de algunos planes que no ven con buenos ojos, como la reordenación hotelera que quiere sacar adelante Colau y que limita la apertura en el centro.