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Los expertos coinciden en pedir la revisión del cupo vasco en la reforma del modelo de financiación

Un grupo de especialistas piden un sistema más eficiente y transparente pero discrepa en cómo redistribuir los recursos entre comunidades

Ángel de la Fuente, Antón Costas y Anna Balletbó, esta mañana en Barcelona
Ángel de la Fuente, Antón Costas y Anna Balletbó, esta mañana en Barcelona

Una de las reformas que el Gobierno de Mariano Rajoy ha dejado pendientes es la del modelo de financiación autonómica, aunque el Ministerio de Hacienda se comprometió a avanzar en la confección de un nuevo sistema con la creación de un grupo de expertos para el que las comunidades podrán proponer nombres. No obstante, la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) y la Fundación Olof Palme reunieron los pasados 11 y 12 de febrero en S’Agaró (Girona) a un grupo de economistas para formular una primera propuesta que hoy ha sido presentada en el Círculo de Economía, en Barcelona. En el documento se constata un “amplio consenso” en los problemas que genera el actual modelo, en la insuficiencia financiera actual de las comunidades, en la necesidad de revisar el cupo del sistema foral y del paulatino desmontaje del Fondo de Liquidez Autonómico. Lo hay también, aunque con reticencias, sobre la nivelación, total o parcial, o el llamado principio de ordinalidad.

La presentación del documento, en un auditorio plagado de especialistas, ha puesto de manifiesto el consenso en el diagnóstico sobre el actual sistema y a la vez las discrepancias, algunas de ellas enormes, en las líneas maestras del nuevo modelo. Ha sido el director de Fedea, Ángel de la Fuente, quien ha expuesto los principales acuerdos y desacuerdos entre los expertos. En el diagnóstico, el consenso fue “amplio”: el sistema actual es “excesivamente complicado y poco transparente”, la distribución de la financiación por habitante ajustado es “excesivamente desigual y aparentemente arbitraria”, presenta un “déficit de autonomía de ingreso y de responsabilidad fiscal” por parte de las comunidades y, por último, carece un mecanismo que garantice un equilibrio en el reparto de los recursos entre la Administración central y los gobiernos autónomos.

A partir de aquí, los expertos citados en S’Agaró trataron de poner sobre la mesa varios elementos para avanzar hacia un nuevo modelo de financiación, con un éxito desigual. Por ejemplo, De la Fuente ha explicado que la mayoría de los expertos en S’Agaró estuvieron de acuerdo con una “nivelación total” en la financiación por habitante ajustado, con excepciones, puesto que algunos asistentes consideraron que ello no era factible “en la situación política actual”. En cambio, sí hubo más consenso con el principio de ordinalidad, es decir, que las comunidades que aportan más fondos sigan siendo las que disponen de más recursos fiscales tras hacer su contribución al sistema. Solo uno de los asistentes mostró su desacuerdo al respecto. También hubo consenso en la necesidad de que las comunidades tengan más control sobre sus ingresos, pero de nuevo no hubo acuerdo en el “cómo”.

El grupo de expertos se mostró partidario de revisar el cupo vasco y la aportación navarra, sin cuestionar el sistema foral y con un periodo de adaptación de hasta dos décadas. El catedrático de la Universidad de Zaragoza Julio López Laborda ha explicado que deberían resolverse “problemas técnicos” relacionados con el cupo y la aportación, por ejemplo, ha planteado que las “cargas no asumidas” están “infravaloradas”. Pero además, muchos asistentes a la jornada se mostraron partidarios de incorporar a las comunidades forales los mecanismos de nivelación, al considerar que la solidaridad entre regiones no acaba en el fondo interterritorial y que se trata de una carga no valorada actualmente. De hecho, López Laborda ha recordado que ahora el País Vasco y Navarra disponen de entre el 30% y el 65% de recursos per cápita más que el resto de comunidades teniendo en cuenta un conjunto similar de competencias. El último de los puntos abordados fue el del FLA. Ahí los especialistas abogaron por empezar su retirada, aunque con “mucho cuidado”.

La propuesta de esos elementos, sin embargo, ha abierto un intenso entre los asistentes, que si bien han dicho estar de acuerdo con el diagnóstico han discrepado de algunos elementos que se han puesto encima de la mesa. Teresa García-Milà, economista y directora de la Barcelona Graduate School of Economics, ha abogado por poner énfasis en la responsabilidad recaudatoria de las comunidades y en un sistema de nivelación “a posteriori” y ha recordado el momento político en el que va a abordarse la reforma. “Cataluña no se va a apuntar a un modelo tan centralizado como el que estáis proponiendo”, ha avisado. Maite Vilalta, profesora de la Universidad de Barcelona (UB), ha dicho estar de acuerdo con el diagnóstico, pero ha recordado que uno de los problemas es “quién hace funcionar el modelo”, en alusión al Gobierno central, quien, por ejemplo, ha cambiado los criterios de pago de los anticipos de los fondos. Vilalta, que ha apostado por un modelo de corte federal, ha coincidido en que el reto es hacer “propuestas atractivas” para Cataluña, y ha recordado que el Parlament aprobó un documento en el que aboga por un “concierto solidario”.

En el encuentro de S’Agaró participaron, además de los citados, la presidenta de la fundación Olof Palme, Anna Balletbó; el presidente del Círculo de Economía, Antón Costas; exministros y ex altos cargos del Gobierno central, como Josep Borrell, Alain Cuenca o Maria Antònia Monés, y miembros de partidos políticos, como Francisco de la Torre (Ciudadanos), Maurici Lucena (PSC) o Enric Millo (PP). En el acto de hoy estaban también el expresidente de la Generalitat, José Montilla, y el secretario general del PSC, Miquel Iceta.