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Carmena presenta el primer mapa de excrementos caninos de la ciudad

El Ayuntamiento ha establecido los puntos de la ciudad que presentan mayor acumulación de deyecciones de perros

Mapa de los excrementos caninos de Madrid. pulsa en la foto
Mapa de los excrementos caninos de Madrid.

El Ayuntamiento de Madrid ha elaborado un plano con las zonas que presentan mayor acumulación de excrementos caninos sin recoger. El mapa forma parte del plan de choque contra la falta de limpieza de las calles madrileñas que ha emprendido la alcaldesa de la capital, Manuela Carmena (Ahora Madrid). El municipio quiere iniciar una campaña de multas contra los propietarios de las mascotas que dejen las heces en calles y parques. El Consistorio prepara también un protocolo que permita a los infractores sustituir la sanción económica por trabajos de limpieza de las calles.

La cruzada que Manuela Carmena ha emprendido contra los dueños de los perros que no recogen sus deposiciones ha subido otro escalón. El Ayuntamiento de Madrid ha elaborado un mapa teñido de puntos marrones que dibujan los lugares de la capital con mayor acumulación de excrementos caninos. Los perros son las mascotas preferidas de los madrileños. Hay 270.281, frente a 42.791 gatos, dice el censo municipal.

El plano refleja que la desidia de los dueños de los perros a la hora de recoger las deposiciones no entiende de distritos ni de barrios. Ninguno se libra de las delatoras marcas marrones. El mapa, elaborado para toda la ciudad y para cada uno de los 21 distritos, constituye un documento primordial a la hora de identificar donde se debe centrar la lucha municipal.

Carmena anunció en un desayuno hace una semana que preparaba “una enorme campaña de multas” contra los dueños de los perros que no cumplan con la obligación de retirar las heces de las calles y que hacen recaer esa carga en los empleados municipales. También avanzó que la sanción pecuniaria se podría sustituir por “trabajos de limpieza”, que se desarrollarían los sábados y domingos, siempre de forma voluntaria.

Cuatro horas, 100 euros

La duración de los trabajos dependerá de la cuantía de la sanción: cuatro horas por cada 100 euros, hasta llegar a las 28 en faltas graves. Un tutor vigilará que se lleve a cabo “satisfactoriamente” la labor. En caso contrario, se mantendrá la sanción. Todas estas actuaciones se enmarcan en un plan de choque, que, “a modo de experiencia piloto”, empezará a desplegarse próximamente en dos distritos, indica un documento municipal.

La Ordenanza de Limpieza de Espacios Públicos califica de infracción grave castigada con entre 751 y 1.500 euros de multa incumplir la obligación de “recogida inmediata de las deyecciones de perros u otros animales”. Es responsable quien lleva al animal y, de forma subsidiaria, su dueño.

Puente de Vallecas, uno de los distritos con mayor población de la capital (226.135 habitantes) ocupa la primera posición en el número de canes censados, con 22.765. Esa posición de salida no lo convierte en el lugar más manchado de marrón; existen otros muchos que se encuentran al mismo nivel y que incluso lo superan. La avenida de Entrevías es una de las calles con mayores problemas de esa zona de la capital, que además cuenta con una de las rentas per cápita más bajas: 16.730 euros.

En el distrito de Salamanca, el más rico de la capital (26.265 euros de renta y 13.159 perros), el escenario no es muy diferente, aunque el problema parece menor que en otros como el vecino Chamberí o Villaverde. Los lugares con más número de deyecciones se concentran en los jardines de Eva Duarte de Perón y en la parte del parque de la Fuente de Berro pegada a las antiguas cocheras del metro. Algunas de las importantes calles comerciales del distrito también están salpicadas de excrementos, según el mapa.

Chamartín, al norte de la capital, con similar cantidad de perros censados que el distrito de Salamanca, concentra sus problemas principales en los alrededores del Parque de Berlín o en las calles del Corazón de María y de Nicaragua y alrededores. El plano señala la preferencia de los dueños de las mascotas por cualquier pequeña superficie ajardinada o descampado.

En el distrito Centro, donde residen 13.500 perros, los puntos de acumulación de heces aparecen por numerosas calles No se libran ni el multicultural barrio de Lavapiés ni el turístico barrio de Las Letras ni el histórico barrio de los Austrias.

La lejanía de la almendra central de Madrid tampoco implica un cambio de costumbres en los dueños de los canes. El distrito de Moncloa-Aravaca (12.600 perros) sigue la tendencia ciudadana de mirar hacia otro lado cuando llega el momento de recoger los excrementos caninos. El núcleo de Aravaca está salpicado de puntos, y también la Colonia del Manzanares, pegada al río, o los alrededores del centro comercial Príncipe Pío.

Latina, el segundo distrito con más perros de la capital (18.529) y el segundo más poblado (234.222) por detrás de su vecino Carabanchel, presenta puntos dispersos a lo largo de su superficie. Dentro de ellos están la calle de las Trompas, la colonia San Ignacio, el barrio de la Puerta del Ángel o la colonia Cerro Bermejo. En Usera (11.641 perros) y Villaverde (11.092) la situación se repite.Retiro presenta problemas en Sainz de Baranda o en la calle de Ibiza.

A domicilio

La capital se suma así a otros municipios de la región que han decidido no rendirse ante la no recogida de los excrementos. Porque el número de canes no para de crecer. En 2014, en Madrid capital residían 264.115 perros; en 2015, habían aumentado hasta los 270.281.

En Brunete, el Ayuntamiento decidió emplear la creatividad. Los empleados municipales se acercaban a los dueños de las mascotas que dejaban las deyecciones en medio de la calle. Se interesaban por la raza del perro y otros detalles, que les posibilitaban localizar donde residía. Más tarde, el propietario recibía la visita de un funcionario que le entregaba una caja de parte del Ayuntamiento. Cuando la abría, se encontraba una caca de perro. La de su mascota

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