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Cae el uso de pegatinas para anunciar cerrajeros en Barcelona

“No nos busque en las etiquetas adhesivas de las farolas, su interfono, o buzón. ¡No estamos!”, advierte una empresa

Persiana de un comercio de Barcelona llena de pegatinas que anuncian cerrajeros.

“No nos busque en las etiquetas adhesivas de las farolas, su interfono, o buzón. ¡No estamos!”. Este mensaje se puede leer en la página web de cerrajeriabcn24h.com,una de las franquicias de cerrajerías mejor posicionadas en Google en la provincia de Barcelona. La empresa decidió dejar de anunciarse en la calle con las tradicionales pegatinas tras la mala fama que han ido adquiriendo por las quejas de suciedad de los vecinos. El Ayuntamiento de la ciudad cifra en un 8% la reducción de esta práctica en los espacios públicos gracias a planes de empleo específicos de limpieza para retirarlas. Sin embargo, el fenómeno sigue colándose en los locales y entornos privados de la calle, en los que el Consistorio no tiene potestad de actuar.

La pegada de estos adhesivos en el mobiliario urbano y espacios públicos no está permitida sin la autorización del Ayuntamiento. Las multas de contradecir la norma oscilan entre los 120 euros y 3.000, dependiendo de si las pegatinas se ponen en fachadas de edificios municipales, mobiliario urbano o en monumentos y señales de tráfico donde puedan impedir su comprensión. El artículo 23 de la Ordenanza de Convivencia otorga la responsabilidad tanto a los que las pegan directamente como a las empresas que los contratan.

Las actuaciones policiales y la mala reputación por suciedad han provocado que la práctica descienda poco a poco en los sitios donde existe peligro de multa. La asociación de cerrajeros de seguridad (UCES), recomienda desde 2012 a los usuarios que no llamen a los cerrajeros que se anuncian por pegatinas. La entidad acusa de falta de controles a los profesionales que se anuncian en la calle y les atribuye estar detrás de mafias y de bandas que se dedican a robos haciendo copias de las cerraduras. Según aseguran fuentes de la entidad, además son más caros por tener más intermediarios.

Santiago Humberto, el responsable de la citada web, asegura que desde que se anuncian solo en Internet reciben más llamadas. “Si se hace bien, es una estrategia mucho mejor”, asegura. Según Humberto, en Internet los clientes tienen más información de a quién están llamando y una garantía mayor de que no van a ser objeto de estafas. Casi la totalidad de los adhesivos solo tiene un número de teléfono y un eslogan. Nunca aparece ni el nombre de la empresa, ni dirección, ni precios. Desde el Gremio de Cerrajeros de Cataluña, sin embargo, defienden la práctica. Una portavoz señala que nunca han recibido quejas y que, en cualquier caso, no hay ninguna decisión del gremio detrás de la retirada de los adhesivos en farolas y señales de tráfico.

Varios cerrajeros consultados a través de los números que anuncian en los adhesivos defienden su práctica “porque no hacen daño a nadie”, explica uno de ellos. Todos prefieren guardar el anonimato y coinciden en los argumentos: “Las pegatinas están en sitios privados [sobre todo en las persianas de los locales ]y ahí el Ayuntamiento no se puede meter” y que “muchos clientes no tienen Internet y esta ha sido la manera de toda la vida de anunciarnos”.