Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El 41% de los acuíferos está contaminado por nitratos

24 masas de agua subterránea rebasan los límites que la OMS recomienda para el consumo humano

Una cisterna lanza purín en un campo de Alcarràs (Segrià).
Una cisterna lanza purín en un campo de Alcarràs (Segrià).

El problema de la contaminación por nitratos del agua subterránea no remite y afecta ya al 41% de los acuíferos catalanes. Si a finales de 2013, 20 de las 58 masas de agua dulce subterráneas (un 34,5%) tenían exceso de este contaminante, proveniente en su mayoría del uso de deyecciones ganaderas para abonar los campos, la Agencia Catalana del Agua (ACA) asegura que 24 superan ya los 50 miligramos por litro, límite que la Organización Mundial de la Salud recomienda no superar para el consumo humano.

“Es un problema de contaminación grave de las aguas subterráneas”, aseguraba el anterior consejero de Territorio y Sostenibilidad, Santi Vila. Y es que el exceso de nitratos perjudica el suministro de agua en Cataluña, ya que afecta a las masas de aguas subterráneas, de donde se obtiene el 20% del agua utilizada en la comunidad. Aunque este porcentaje, según la ACA, se eleva hasta el 43% si se observan solo las zonas de la cuenca interna (aquellas que no se abastecen de agua del Ebro o de sus afluentes).

Técnicos de la ACA revelaron durante una jornada sobre reducción de contaminación por nitratos de acuíferos que el 15% de los municipios (142 de 947) tiene problemas de suministro por culpa de este compuesto. Por este motivo, el Gobierno catalán invierte más de 6 millones de euros anuales “en medidas de corrección” para asegurar el abastecimiento de agua potable en estas localidades.

Las masas de agua subterráneas contaminadas por nitratos se encuentran en la periferia de la capital, el litoral y prelitoral de Tarragona y Barcelona y las zonas de gran producción agraria (Lleida, Cataluña Central, Plana de Vic, cuencas del Manol y Muga, Baix Penedès y les Terres del Ebre). De hecho, según la ACA, el 87% de los nitratos proviene de esta actividad económica.

La mayor parte de los acuíferos contaminados se encuentra en zonas “vulnerables”. Un figura que afecta al 33% del territorio catalán y que limita el uso de abonos provenientes de excrementos animales, ricos en nitratos.

En los últimos años la situación no ha hecho más que empeorar, debido al problema de gestionar las deyecciones de la cada vez mayor cabaña porcina. El último censo porcino realizado por la Generalitat a finales de 2015 revela que en siete años han aumentado casi en un 20% el número de cerdos. De hecho, ya hay más cerdos (7,7 millones) que personas (7,5) en Cataluña. Asimismo, la gestión de las deyecciones de los animales se ha complicado tras el cierre de las plantas de cogeneración que usaban los excrementos de los animales para producir energía. Estas plantas trataban hasta el 10% del purín generado por las granjas porcinas.

La ACA participa en el proyecto europeo Life+ InSiTrate, cofinanciado por la Unión Europea, y que tiene como fin demostrar la “viabilidad técnica, económica y ambiental” del uso de tecnología biológica para reducir la cantidad de nitratos en los acuíferos.