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Cifuentes blinda los símbolos franquistas de Brunete frente a la Memoria Histórica

Las placas y un escudo forman parte del BIC de la plaza Mayor del pueblo, aprobado ayer por el Consejo de Gobierno

Una de las placas franquistas protegidas en Brunete.
Una de las placas franquistas protegidas en Brunete.

El Gobierno regional, presidido por Cristina Cifuentes, ha blindado varios elementos franquistas de Brunete frente a la Ley de Memoria Histórica. Ese blindaje está incluido en la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) de la Plaza Mayor y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. La protección se extiende a un escudo preconstitucional, dos placas y un pequeño altar con una cruz y un graderío. La Comunidad afirma que son parte sustancial de los monumentos. Como recuerda una de las placas, el conjunto fue inaugurado por Franco el 18 de julio de 1946, décimo aniversario de la sublevación contra la República.

La decisión fue anunciada ayer por el consejero de Presidencia y Justicia, Ángel Garrido. El Ayuntamiento de Brunete (PP) había pedido en 2014 a la Comunidad que iniciara el expediente para dar a su Plaza Mayor, construida por Regiones Devastadas entre 1940 y 1946, la máxima protección. Garrido anunció que el Consejo de Gobierno había aprobado conceder al entorno la categoría BIC. De este modo, los símbolos franquistas que se hallan en él se han convertido en intocables.

El subdirector de Patrimonio Cultural de la Comunidad, Luis Lafuente, alega que esos elementos son “consustanciales al proyecto de construcción” y proporcionan las claves que permiten la comprensión del monumento en su integridad. Esta circunstancia ha permitido aplicar la excepción que contempla la Ley de Memoria Histórica, añade Lafuente.

Las dos lápidas que se protegen se encuentran en los laterales de la escalinata de subida a la plaza. En una de ellas se puede leer: “Esta plaza perpetúa la gran victoria de la batalla de Brunete en nuestra gloriosa cruzada de liberación año de MCMXXXVII”. La otra recuerda el día en que inauguración del conjunto: “El 18 de julio de 1946, aniversario del glorioso Alzamiento Nacional, Francisco Franco, Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos, inauguró esta Plaza Mayor, construida por la Dirección General de Regiones Devastadas”.

Escudo preconstitucional

El escudo preconstitucional se encuentra en la antigua Casa de la Falange. La protección no incluye una placa conmemorativa de la Guerra Civil, instalada unos 10 años después de la construcción de la plaza, ni varios víctores, símbolo hecho con una combinación de letras, procedente del Imperio Romano, que fue adoptado por algunas universidades para quienes obtenían el título de doctor, y que Franco usó como emblema propio.

El artículo 15 de la Ley de Memoria Histórica, aprobada el 26 de diciembre de 2007 por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, señala que las Administraciones tomarán medidas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Pero si las menciones son de estricto recuerdo privado, sin exaltación de los enfrentados, o cuando concurran razones artísticas, arquitectónicas o artístico-religiosas protegidas por la ley, lo anterior no se aplicará.

El PSOE, en la oposición municipal, se muestra muy crítico con la decisión de la Comunidad y recuerda que el pleno del Ayuntamiento aprobó una moción presentada por su grupo en la que se exigía el cumplimiento de la Memoria Histórica y la retirada de las placas. “Han pasado dos años y continúan en el mismo lugar. Y ahora las protegen. Nos parece lamentable”, declara Salvador Sierra, edil socialista. “Por supuesto que nos parece una buena noticia que se declare BIC la Plaza y la Iglesia del municipio, pero no elementos que representan una alegoría a uno de los bandos de la contienda”, explica.

El alcalde del municipio, Borja Gutiérrez (PP), hizo público un comunicado en el que afirma que la declaración del Gobierno de Cifuentes “supone un reconocimiento por parte de la Comunidad de Madrid a nuestro entorno histórico y en concreto a la Plaza Mayor y a la iglesia como ágora, como centro de reunión y pulmón e impulso de la sociedad brunetense”, y recuerda que es “el resultado de una iniciativa que partió de una ilusión municipal”. El comunicado no hace ninguna referencia a los símbolos franquistas.

Un pueblo devastado en la lucha por controlar Madrid

El pueblo de Brunete resultó gravemente dañado en la batalla que lleva su nombre, una de las más encarnizadas que se libró en la Guerra Civil, entre el 6 y el 25 de julio de 1937. El único edificio que sobrevivió, muy deteriorado, fue la iglesia de Nuestra Señora de La Asunción, levantada en el siglo XVI, y que fue reconstruida.

La Dirección General de Regiones Devastadas inició la reconstrucción de Brunete en 1940. Seis años después, el 18 de julio de 1946, las obras fueron inauguradas por Francisco Franco, como reza una de las placas ahora protegidas.

Aunque no se llevó a cabo el proyecto inicial, más ambicioso, por razones económicas, el subdirector de Patrimonio Cultural, Luis Lafuente, afirma que “es uno de los mejores ejemplos de arquitectura neorenacentista con tintes herrerianos. Es una reconstrucción de lujo y de lo mejor que queda en España”.

La plaza es de planta cuadrada y cuenta con dos edificios porticados, presididos por el Ayuntamiento y la antigua Casa de Falange. La construcción es de ladrillo recubierto de cal y piedra granítica de Valdemorillo y las cubiertas son de teja árabe a dos aguas.