La mayoría de Junts pel Sí y la CUP peligra en unos nuevos comicios

En Comú Podem volvería a ganar en unas elecciones generales, según la última encuesta del Centro de Estudios de Opinión

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La coalición independentista Junts pel Sí volvería a ganar las elecciones autonómicas en Cataluña pero sufriría un notable retroceso que pondría en peligro la actual mayoría absoluta que suma con la CUP. El Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat difundió ayer su primer barómetro de 2016 que pronostica que las dos fuerzas, que suman 72 escaños, pasarían a tener en el mejor de los casos 69, solo un diputado más de los necesarios para tener la mayoría absoluta. Catalunya Sí que es Pot emergería de forma fulgurante y doblaría sus escaños.

La coalición Junts pel Sí, formada por Convergència, Esquerra e independientes, cuenta ahora con 62 escaños y, según el sondeo, se quedaría entre 56 y 58 mientras la izquierda anticapitalista resiste teóricamente al desgaste que soportó durante la negociación de la investidura y repite resultado: tiene 10 diputados y pasaría a contabilizar entre 9 y 11. Sin embargo, el sondeo desliza que es la fuerza que más pierde en fidelidad de voto. La muestra, realizada sobre una muestra de 1.600 personas entre el 22 de febrero y el 8 de marzo, indica que el independentismo sumaría entre 65 y 69 diputados, tambaleándose la mayoría independentista.

La caída del secesionismo, que perdería entre siete y tres diputados y un 4,5% en estimación de voto —del 47,8% al 43,3%— se debe al excelente resultado que la muestra pronostica para Catalunya Sí que es Pot. El barómetro vaticina que la confluencia de izquierdas doblaría el porcentaje de voto (del 8,9 al 17,9) y de escaños (de 11 a entre 21 y 23).

Tras fracasar en las elecciones del 27-S, el grupo de izquierdas estaría en disposición de arrebatar a Ciudadanos el papel de líder de la oposición. Con 25 escaños, el partido de Inés Arrimadas perdería comba al pasar a 22 o 23 y obtendría peor estimación de voto (16,7%) que los aliados de Podemos (17,9%). El PSC perdería fuelle —de 16 a entre 13 y 14— y el PP se mantendría: cuenta con 10 diputados y se quedaría entre 9 y 10.

La enérgica irrupción del grupo de izquierdas en el Parlament no sería algo aislado porque la misma tendencia al alza se observa si repitieran en junio las elecciones generales. Con el 24,1% de intención de voto, el sondeo, que se realizó antes de la crisis del partido de Iglesias, arroja que En Comú Podem, la coalición auspiciada por Ada Colau y encarnada en Xavier Domènech y que ha abanderado el referéndum, se erigiría de nuevo con la victoria y repetiría sus 12 escaños.

Jordi Argelaguet, director del barómetro, se resistió a dar las razones del “importantísimo” aumento de la confluencia aunque citó su exposición mediática por la investidura y a que Cataluña es “tierra fértil” para sus planteamientos. ERC se consolida en segunda posición (de 9 a entre 10 y 11) y vuelve a ganar a Democràcia i Llibertat, la marca electoral de Convergència, que pasa de 8 a entre 6 o 7. El bipartidismo recularía: el PSC y el PP perderían un diputado frente a Ciudadanos, que ganaría dos.

Los partidarios y detractores de la independencia se sitúan en empate técnico

El barómetro refleja que los partidarios y detractores de la independencia de Cataluña están en empate técnico. A la pregunta “¿quiere que Cataluña se convierta en un estado independiente?”, el 45,3% lo apoya y el 45,5% lo rechaza. Argelaguet reveló que la diferencia entre los dos grupos fue de cuatro personas.

Las dos posiciones retroceden respecto al barómetro de noviembre: los antiindependentistas fueron entonces el 48,2% y los partidarios, el 46,6%. Argelaguet achacó el retroceso de un punto de los independentistas al aumento de quienes no aclaran su preferencia (7,1) o no contestan (2,1%). En todo caso, recordó que el aumento del independentismo siempre se ha atribuido a los efectos de la crisis y a determinadas mayorías en el Congreso, en alusión al PP.

Los únicos líderes políticos que aprueban son Oriol Junqueras, Xavier Domènech y Carles Puigdemont

Con un 38,5%, la mayoría desea que Cataluña se convierta en un Estado propio; el 26,3%, un Estado propio en una España federal —idea mayoritaria en Sí que es Pot aunque un 20% de sus votantes votarían sí a la secesión— y a medio punto se sitúan quienes defienden la autonomía (la opción preferida por electores de PSC, PP y C's).

Hay factores que no cambian. El paro y la precariedad laboral son el principal problema para los catalanes, seguido de la insatisfacción con la política (sube cuatro puntos) o la relación Cataluña-España, que se encarama al tercer puesto. Sólo aprueban tres líderes: Oriol Junqueras (5,55), Domènech (5,23) y Carles Puigdemont (5,22). Suspenden Anna Gabriel (4,90), Miquel Iceta (4,34), Albert Rivera (3,52) e Inés Arrimadas (3,04).