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Los hijos de Harvard miran a Lesbos

Cinco altos ejecutivos de tres continentes lanzan una colecta de fondos entre la élite económica mundial para asistir a los refugiados

Cándido Cancelo, promotor de la campaña, muestra la web que recoge las donaciones.

“Somos unos privilegiados y tenemos que hacer algo”. La consigna lanzada hace unos meses a cuatro excompañeros de la Universidad de Harvard por Mmabatho Nkambule, una sudafricana experta en instruir a directivos de empresa e impulsora de una plataforma para mejorar las condiciones de vida y trabajo de las mujeres, ha puesto en marcha una colecta entre la élite mundial para asistir a las decenas de miles de refugiados que se agolpan desesperados a las puertas de Europa. Los cinco exalumnos de la universidad estadounidense se proponen reunir como mínimo un millón de dólares, un “granito de arena” para atender “la mayor crisis humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial”. En los escasos días que lleva abierta la campaña ya han lanzado sus redes en los más regios despachos de las multinacionales y también en los camerinos de Hollywood.

Uno de los cinco de Harvard es el gallego Cándido Cancelo, director general de la multinacional PecoFacet Ibérica y PecoFacet Deutschland, que compara esta catástrofe con los holocaustos judío y armenio. “La ONU no da abasto con una crisis de esta magnitud. No hay apoyo suficiente de las instituciones para cubrir las necesidades básicas de familias que son como nosotros”, lamenta Cancelo desde la sede de su empresa en el polígono de Sabón (Arteixo), vecina puerta con puerta del gigante Inditex. “Siria es un país como España que de la noche a la mañana entró en una guerra cruel. La gente de allí ha cogido cuatro cosas de sus casas y se ha ido. Es difícil para nosotros hasta visualizarlo, porque el ser humano intenta no ver lo que le provoca mucho dolor”.

Además de Nkambule y Cancelo, en la iniciativa participan la estadounidense Melissa Kaplan, directora ejecutiva de Hadassah Internacional, el saudí Imran Zaheer, director ejecutivo de la operadora telefónica Mobily, y el valenciano Estanis Utrilla, directivo de Openwave Messaging. Todos ellos se conocieron en la Harvard Business School, el centro donde cursaron un máster de liderazgo empresarial y una de las plataformas que están utilizando para extender su campaña. En una semana han contactado con 4.000 exalumnos del programa, una incubadora de altos ejecutivos para empresas de los cinco continentes. “En 2015 hubo alrededor de 60 millones de personas desplazadas de sus hogares, casi 10 millones más que el año anterior. Solo en Siria, la mitad de la población, 12 millones de personas, ha sido obligada a abandonar sus casas y ahora sufre una desesperada falta de seguridad, albergue, agua e instalaciones sanitarias”, se puede leer en la carta que han enviado a sus excompañeros.

Para su colecta los cinco altos ejecutivos cuentan con la página web del Comité Internacional de Rescate (www.rescue.org), la ONG que montó Albert Einstein en 1933 para asistir a los refugiados judíos que escaparon de la Alemania nazi y que luego atendió también a los huidos de las dictaduras de Franco y Mussolini. Cancelo reconoce que convencer a los más adinerados para que se rasquen el bolsillo no será fácil. Asegura que en sus primeros contactos ha descubierto que “la gente que tiene mucho dinero ya está llevando recursos en la sombra a lugares como Lesbos” o colabora con otras causas, por lo que él y sus excompañeros de máster tendrán que afilar su capacidad de persuasión.

Mientras la Unión Europea acuerda con Turquía dar un portazo a los refugiados, Cancelo señala a Alemania y sus programas de asistencia a los huidos de la guerra y la pobreza como el ejemplo a seguir. “Si toda Europa hiciera lo mismo se arreglaría el problema”, defiende. El empresario gallego ensalza la acogida de la sociedad alemana y reduce el impacto real de los movimientos xenófobos: “Se está dando más eco a los comentarios y comportamientos minoritarios que a la labor increíblemente solidaria del pueblo alemán”.