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Espadaler afirma que Unió debe 19 millones

El partido democristiano ajustará su estructura interna si sale del preconcurso

El secretario general de Unió, Ramón Espadaler. EFE

Unió Democràtica de Catalunya está en preconcurso de acreedores. La formación democristiana retrasa su congreso de abril para gestionar sus problemas financieros. “Tenemos que coger el toro por los cuernos y afrontar la realidad, que no es amable”, ha dicho su secretario general, Ramon Espadaler, este martes. El máximo responsable del partido desde la dimisión de Josep Antoni Duran Lleida ha reconocido que acumulan una deuda de 19 millones de euros, “incluidos los gastos de las últimas campañas electorales”.

Los democristianos tienen tres meses más una prórroga de un mes para evitar el concurso. Tratarán de salir de su crisis financiera negociando con sus acreedores, en su mayoría bancos, y a través de la venta de patrimonio. Ya se han deshecho de varias sedes territoriales y su activo de mayor valor es la sede central de Barcelona. La deuda de la extinta de CiU —8,5 millones en 2013 según el Tribunal de Cuentas— sigue sin dividirse porque no han llegado a un acuerdo.

“Hay una causa objetiva que es que no tenemos los ingresos públicos que provenían de las Cámaras en las que ahora no tenemos representación”. Así ha explicado Espadaler las causas por las que el partido ha recurrido al preconcurso. El democristiano ha relatado que el partido contaba con los ingresos derivados de la representación en el Parlament y en el Congreso para hacer frente a sus deudas, pero los batacazos electorales (se quedaron fuera de ambas instituciones) frustraron sus planes. El líder de UDC había reconocido a EL PAÍS en febrero que debían 16 millones de euros. Este martes también ha afirmado que han saldado la deuda con la seguridad social que les atribuía el Tribunal de Cuentas en 2013, que ascendía a 400.000 euros.

Unió celebrará un congreso entre “finales de mayo y principios de junio” para acometer una “reforma organizativa en profundidad” que supondrá ajustar las dimensiones de la formación. En esta cita renovarán los estatutos para hacerlos más “permeables” e incorporarán la apertura de listas y la elección directa de cargos.

El partido posterga para octubre una segunda parte del congreso: la elección de una nueva dirección en base unos criterios de “transparencia, calidad democrática y participación”. Espadaler ha insistido en que pretenden abrir el partido, “oxigenarlo”, para continuar con su proyecto "desde el catalanismo político". Dejan para final de año una “convención programática” en la que “perfilarán la estrategia del partido” ante las elecciones catalanas de 2017 que, en principio, convocará el Govern si sigue su hoja de ruta de 18 meses hacia la independencia.

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