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CULTURA CATALUÑA

Vila-Matas, Premio Nacional de Cultura de la Generalitat

"La literatura castellana ha ayudado a construir la cultura catalana", recuerda el escritor, galardonado por su trayectoria "intelectual y literaria de reconocido prestigio internacional"

Un día, su madre le dijo: “Tienes que decir siempre la verdad”. Y se lo señaló en catalán, claro, que era la lengua materna. Desde entonces Enrique Vila-Matas (Barcelona, 1948) asoció el castellano a la ficción. “Y esa es la razón por la que escribió en castellano y no en catalán”, arguye el autor para no dar solo la, por otro lado, bien real causa de que el franquismo le impidió estudiar el catalán, como también señala. En cualquier caso, “la literatura castellana ha ayudado a construir la cultura catalana de la misma manera que la literatura catalana lo ha hecho con la cultura castellana”, remacha el autor de Exploradores del abismo para agradecer el premio Nacional de Cultura 2016 que le ha otorgado la Generalitat a través del Consell Nacional de la Cultura i de les Arts (CoNCA).

La actriz Clara Segura, el Quartet Casals, la escritora Antònia Vicens y la experta en Ramon Llull Lola Badía son otros de los reconocidos (y recompensados con 15.000 euros a cada uno) de entre la decena de galardonados con unos premios en los que Vila-Matas dijo ayer haber encontrado un “muy buen ambiente, creo que han sido bien recibidos”, afirmó a este diario. Quizá lo señala en velada alusión al que recibiera hace apenas tres ediciones Eduardo Mendoza, que generó alguna reacción contraria de algunos sectores de las letras en catalán, que recordaron que ya había en el resto del Estado otros galardones con los que reconocer a quienes escriben en castellano. “Creo que hay que distinguir entre literatura y cultura catalanas y los premios de la Generalitat lo son a la cultura que se hace en Cataluña, son unos reconocimientos para construir en vez de destruir”. Y con la mezcolanza de universalismo e ironía que pueblan su obra, remacha: “El premio FIL, que da la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, recayó en 2015 en un escritor de Barcelona… y Piqué juega en la selección nacional española y en la catalana”.

"El tipo de ficción que escribo responde más a definiciones y conceptos que a personajes, no tengo necesidad de usar la lengua coloquial de la calle; mi literatura tiene un componente más metafísico que real", dice el escritor para explicar por qué no usa el catalán en su obra

El que ganó el año pasado el FIL en México fue el propio Vila-Matas, que con el de la Generalitat ya suma 21 galardones y que hace apenas tres semanas lanzaba nueva novela, Marienbad eléctrico. El concedido ahora es el tercero, tras el Formentor (2014) y el mismo de Guadalajara, que se le otorga al conjunto de su obra (“por su trayectoria intelectual y literaria de reconocido prestigio internacional”, recoge el acta del CoNCA); y es el segundo que se le otorga en su patria chica, tras el Ciutat de Barcelona de 2001 por Bartleby y compañía. No es poco reconocimiento en su tierra, cree el autor. “No hay muchos más que pueden premiarte en castellano sin tener que presentarse”, dice quien en todos los caso menos uno (el Herralde de 2003, por El mal de Montano), siempre ha obtenido sus galardones por obra ya publicada.

No ha habido en la trayectoria de Vila-Matas, sin embargo, tentación o necesidad de escribir en catalán, algo que atribuye claramente a “la literatura que hago: el tipo de ficción que escribo responde más a definiciones y conceptos que a personajes, no tengo necesidad de usar la lengua coloquial de la calle; mi literatura tiene un componente más metafísico que real, aunque se base en la realidad”.

Junto a Vila-Matas, el CoNCA resaltó este año la labor, en el ámbito de las letras, de Badia (Barcelona, 1951), investigadora de la literatura medieval catalana, cuyo trabajo con la obra de Llull coincide con los 700 años del fallecimiento del sabio mallorquín, y de Vicens (Santanyí, 1941), de sólida trayectoria literaria en catalán desde su primera novela, 39º a l’ombra, (premio Sant Jordi en 1967) y que acaba de lanzar un poemario (Fred als ulls). En el área artística ha destacado la “versatilidad como actriz” de Segura (Sant Just Desvern, 1974), en obras teatrales de éxito reciente como Una giornata particolare (2015) o el tesón durante un cuarto de siglo de Los Galindos en el ámbito del circo y las artes de calle.

La excelencia del Quartet Casals de música clásica (que acaba de grabar la integral de los cuartetos de Schubert) ha ido pareja, para el CoNCA, a la del escultor israelí Dani Karavan (Tel-Aviv, 1930), autor del memorial Passatges en Portbou en recuerdo de Walter Benjamin. El Centro de Documentación del Patrimonio y la Memoria Carrutxa (por su investigación y divulgación del patrimonio inmaterial en comarcas de la Catalunya Nord, del Baix Camp y el Priorat), el dibujante satírico y escenógrafo Joan J. Guillén (Fuente del Maestre, Extremadura, 1947) y el equipo formado por Josep Maria Aragonés (Barcelona, 1951) y Rosa Fusté (Esplugues de Llobregat, 1957), fundadores de la puntera en postproducción audiovisual Antaviana Films, completan el palmarés del CoNCA.