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Sánchez y Puigdemont retoman el diálogo desde el desacuerdo

El socialistas y el presidente catalán constatarán sus diferencias en su encuentro

Pedro Sánchez y Carles Puigdemont hoy en Barcelona Albert Garcia

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se reunirá este martes en la Generalitat con el presidente catalán, Carles Puigdemont. Un encuentro, a propuesta de Sánchez, en el que ambos dirigentes quieren retomar el diálogo entre el Gobierno de Cataluña y el resto de España, inexistente entre la Generalitat y el actual Ejecutivo en funciones. Ambos dirigentes hablarán desde el desacuerdo: los posicionamientos, especialmente en la cuestión independentista, son opuestos.

Ciudadanos exige que no se hable del referéndum

Cierta extrañeza se instaló este lunes en el PSOE al conocer la reacción de Ciudadanos a la entrevista entre Sánchez y Puigdemont. El responsable de Comunicación del partido, Fernando de Páramo, advirtió al PSOE de que su acuerdo programático se vendría abajo si Sánchez trata con Puigdemont sobre el referéndum para la secesión. "Si va a hablar de mejoras para Cataluña, estaremos de acuerdo. Pero si hablamos de saltarse la legalidad o de hacer referendos independentistas, tenemos un contrato que dice que esto no se puede hacer", enfatizó De Páramo.

Los interlocutores socialistas consultados señalan que se trata de "polemizar por polemizar" ya que Sánchez rechaza sin paliativos la celebración de esa consulta, tal como fija el texto que firmó con Albert Rivera.

Tanto Sánchez como Puigdemont acuden a la entrevista con voluntad de reanudar el diálogo, un deseo que ya expresaron ambos en la única conversación mantenida hasta ahora, en enero, cuando el socialista llamó al independentista para felicitarle por su nombramiento. "Somos un Gobierno que dialoga con todos", destacó ayer Puigdemont.

El líder del PSOE no va a pedir nada al presidente de la Generalitat respecto a la formación de un hipotético Gobierno de España, siguiendo su estrategia previa al debate fallido de investidura, cuando rehusó pedir a Convergència y a Esquerra su apoyo por acción u omisión; ni quería el sí ni la abstención. Sánchez, según fuentes socialistas, no acude a la Generalitat como candidato a la presidencia del Gobierno de España porque formalmente ya no lo es, pero sí como alguien "que sigue trabajando por un Gobierno de cambio".

El socialista manifestará su total desacuerdo con el proceso de desconexión del resto de España que quiere llevar a cabo Puigdemont. No le sorprenderá al presidente de la Generalitat la propuesta que Sánchez pondrá sobre la mesa. "Los catalanes votarán dos veces; una con el resto de los españoles tras la reforma de la Constitución y otra, ellos solos, para adecuar esos cambios a un nuevo Estatuto de Autonomía", adelantaron ayer en el entorno del político socialista.

La respuesta de Puigdemont tampoco será nueva: reclamará un referéndum "legal y acordado", una propuesta que defendió en 2012 el PSC y que la Generalitat abraza pese a un plan rupturista que prevé tener la secesión a punto en 18 meses. El presidente catalán también afeará a Sánchez que hablara de "problema de convivencia" para referirse a la situación política de Cataluña.

Los 23 puntos que el expresidente catalán Artur Mas puso sobre la mesa de Mariano Rajoy en 2014 tampoco servirán de acercamiento: en la Generalitat dan esas propuestas por superadas, ya que consideran que son un mero despliegue del Estatuto. "Nosotros ya estamos en el punto 24", apuntaron desde el entorno de Puigdemont, aludiendo a la demanda de un referéndum.

Mayor consenso pueden encontrar en otras cuestiones. Sánchez presentará su "agenda social" a Puigdemont y rechazará las normas del Gobierno de Mariano Rajoy que cercenan la autonomía de Cataluña, temas en los que puede haber acercamiento.

El PSC, por su parte, celebró la iniciativa de Sánchez y reclamó que el encuentro sirva "para hablar de todo y no poner líneas rojas al diálogo", en palabras de la portavoz Esther Niubó, informa Àngels Piñol.

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