Selecciona Edición
Iniciar sesión
Los lugares de... Victoria Vera

Fiestas y explosivos

La actriz recorre una ruta autobiográfica entre teatros, políticos, artistas y terroristas

Victoria Vera en el Teatro Fernán Gómez, donde interpreta 'Salomé'.

1. Calle Libertad. Yo empecé estudiando ballet. Era la primera vez que salía de casa para hacer algo artístico, y lo hice en la academia de Karen Taft, que está en Libertad 15. De aquella época de infancia también recuerdo mucho mi primer colegio, el de Santo Domingo, que está en la avenida Reina Victoria, un lugar precioso.

2. Calle Barquillo. El teatro lo estudio en el Teatro Estudio de Madrid, que estaba en esta calle, donde daban clase figuras como William Layton (que era sordo, y se quitaba el audífono para ver si un actor actuaba bien). Aquello era un mundo completamente diferente del exterior. Mi madre, además, trabajaba cerca, en el ministerio del Ejército. Esa es una zona muy especial para mí.

Mujer fatal

Victoria Vera, la llamada musa de la Transición, regresa a los escenarios, después de una ausencia teatral de seis años, protagonizando el Salomé de Oscar Wilde, bajo la dirección de Jaime Chávarri. En el teatro Fernán Gómez, hasta el 3 de abril.

3. Teatro Español y alrededores. En este teatro es donde por primera vez yo entro en un coro. Por entonces la Plaza de Santa Ana y toda esa zona era un hervidero teatral. Muy cerca estaba el Teatro de la Comedia, que acaba de reabrir, donde hice mi primera obra consistente, El diario de Ana Frank, y estrené Canta, gallo acorralado.

4. Colegio Mayor San Juan Evangelista. Nos dejaban una sala de ensayo y hacíamos las funciones ante un patio de butacas lleno de estudiantes. Allí hice Terror y miseria del Tercer Reich, de Brecht y fue el primer sitio donde hablé sola en un escenario. Ahora está cerrado. (Avenida Gregorio del Amo, 4)

5. Teatro Reina Victoria. En este teatro, cuando hacía ¿Por qué corres, Ulises? me mandaron cartas con explosivos durante la Transición, en los tiempos de la Triple A (Alianza Apostólica Anticomunista). Recuerdo que me asomaba a la ventana del camerino y veía pasar las manifestaciones por la amnistía. Y que teníamos un gris vigilando en la puerta. (Carrera de San Jerónimo, 20)

6. Cuzco. En la calle Orense tuve mi primer piso cuando me independicé de mis padres, desde el que se veía el Santiago Bernabéu. Era un sitio muy especial que recuerdo con mucho amor, aquella era una zona con mucha vida, en plena ebullición y llena de terrazas en verano. Tenía un mini pequeñajo que aparcaba en la misma calle cuando no había parquímetros y éramos libres.

7. Mi casa de Navacerrada. Para mí es el séptimo cielo. Es una casa histórica, voy desde pequeña y he ido invirtiendo y modificándola. En la parte abajo, donde de niños jugábamos al ping pong, me he hecho un pequeño loft. A veces, en invierno, me he quedado incomunicada por las nevadas.

8. El Luarqués. Es el restaurante asturiano al que íbamos todos los actores de la zona del Español. Nos esperaban con la cena preparada porque solo teníamos una hora para cenar. Allí bromeábamos unos con otros, competíamos a ver quien atraía más público, quien podía colgar el cartel de Entradas agotadas (Ventura de la Vega, 16).

9. María de Molina. En esta zona viví una época muy buena, a finales de los ochenta, y, por cierto, muy cerca de Lola Flores. Tenía un ático muy bonito con vistas a la Castellana donde hacía muchas fiestas a las que venía gente muy interesante y muy mezclada. Ahí se cocieron muchas cosas que no puedo contar y dejo para mis memorias.

10. Teatro Fernán Gómez. Es mi actual casa, donde estoy haciendo Salomé. Aquí monté una función en tiempos de Tierno Galván, Lorenzaccio: este es el lugar donde monté mi compañía, que tenía 40 personas (aunque luego la cosa fue menguando).