Catorce policías heridos en una batalla campal en Tetuán

La reyerta comenzó cuando un agente pidió a un hombre que estaba apoyado en su coche que se levantara y este le agredió con una botella

Tetuán fue escenario en la noche del sábado de una auténtica batalla campal entre policías y ciudadanos de origen dominicano. Un total de 14 agentes, parte de ellos fuera de servicio, resultaron heridos de diversa consideración en el transcurso de los incidentes, según han informado fuentes de la investigación. Los agentes arrestaron tras los sucesos  a seis personas, cuatro hombres y dos mujeres. Hoy se ha reforzado la vigilancia en el distrito, por lo que no se descartan más detenciones en las próximas horas.

Los hechos ocurrieron cuando uno de los agentes, que iba de paisano, terminó de cenar con otros cuatro policías en un restaurante del barrio. Al acercarse a su vehículo particular, que estaba aparcado en la calle de Jerónima Llorente esquina a la de Oudrid, vio a un hombre apoyado en el turismo y con unos vasos sobre el capó. El agente le pidió que se levantara. El hombre, sin mediar palabra, "le estrelló entonces un vaso y una botella de cristal en la cabeza", según el relato del portavoz de Sindicato Independiente de la Policía Española (SIPE), Alfredo Perdiguero. 

Uno de los agentes heridos en la revuelta registrada en Tetuán.

El policía herido pidió ayuda a sus amigos que se acercaron a ver qué estaba ocurriendo. En ese momento,  "numerosos vecinos comenzaron a salir con bates y palos", según Perdiguero, y empezaron a agredir a los cinco policías, que tuvieron, a su vez, que pedir refuerzos. Un veintena de coches policiales acudieron en socorro de los agredidos.

Entre los agentes heridos, hay cuatro pertenecientes a la Unidad de Protección y Reacción (UPR) de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, cinco a la Policía Municipal y cuatro al Cuerpo Nacional de Policía.  "Fue una auténtica batalla campal, en la que les podían haber matado a alguien", se quejaba Perdiguero. 

Las emisoras de la Policía Nacional y de la Policía Municipal comunicaron a todos los patrullas que se estaba produciendo una reyerta. Los primeros en llegar fueron dos agentes locales que, al observar la magnitud de la pelea, pidieron que acudieran más dotaciones al lugar, según el relato oficial.

A los pocos minutos llegaron varios coches de ambos cuerpos, que se pusieron a separar a las partes. Uno de los policías retuvo a una de las personas que le atacó. Y en ese mismo momento esta le propinó, siempre según los policías, un puñetazo en la cara, así como un fuerte golpe en la parte derecha en la cara a su compañero.

Uno de los detenidos también reaccionó de forma violenta y comenzó a dar puñetazos y patadas a los agentes para intentar evitar su detención. Lesionó a uno de ellos en el pómulo izquierdo, otro recibió un golpe en la mano derecha y otro en un antebrazo, según el parte policial.

Cuando los agentes estaban deteniendo a estos individuos, un grupo de personas comenzó a increparles, insultándoles y dificultando los arrestos, relatan los primeros. En un momento dado una de las mujeres lanzó un triciclo a la cara de un policía nacional, lo que le causó grandes lesiones, según fuentes del caso. En ese momento se produjo una avalancha de los detenidos contra los agentes y uno de estos sufrió una luxación en un hombro. Otro recibió un puñetazo.

Al instante siguiente, uno de los agresores lanzó una botella contra los funcionarios y otro sacó un bate de béisbol, hasta que pudieron reducir y esposar a todos los implicados. Los agentes decomisaron un bate de béisbol de madera de un metro de longitud que tenía la inscripción “Fer” en la empuñadura.

Todos los detenidos fueron trasladados a la comisaría de Tetuán. Uno de los agentes perdió la porra; otro, la chaqueta del uniforme, y también resultaron dañados los uniformes de varios agentes durante la revuelta.

Los arrestados están acusados de un delito de lesiones y agresión a agente de la autoridad. Se trata de Nolasco G. G., de 42 años; Delvys Manuel N. A., de 36; Altagracia F. P., de 47; Luz M. F., de 29 años; Freddy Javier G. C., de 19, y Eurivis Uranel Ch. F., de 22. Todos residen por la zona.

Hace 15 días el Ayuntamiento de Madrid cerró una unidad antidisturbios, y ayer desde el sindicato CSIT Unión Profesional se aludió a este hecho: “En circunstancias como ésta es cuando más entendemos que tenemos que tener una Unidad de especialización como las UCS, ya que ellos están preparados para darnos una cierta cobertura y seguridad al resto de los policías en circunstancias similares como la de esta pasada noche”.

 

Más información