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Wanda enviará a Carmena un plan para el edificio España que respeta la fachada

La Concejalía de Desarrollo Urbano Sostenible analizará la propuesta cuidadosamente y les dará una respuesta definitiva.

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, se reunió ayer con los responsables del grupo chino Wanda en España. Llegaron al palacio de Cibeles con la amenaza por escrito de abandonar el proyecto de reforma del edificio España por el blindaje de la Comisión de Patrimonio Histórico de la Comunidad. Y se marcharon, tras hora y media de encuentro, con un doble compromiso: ellos presentarán al Ayuntamiento en tres semanas una nueva propuesta para hacer la obra respetando las fachadas protegidas. Y la Concejalía de Desarrollo Urbano Sostenible la analizará cuidadosamente y les dará una respuesta definitiva. Tras nueve meses de pulso, es el último intento de Wanda antes de vender, pero no es la última oportunidad para el edificio.

Manuela Carmena (Ahora Madrid) recibió en persona a la delegación china en el patio de cristal del Palacio de Cibeles, junto a su primera teniente de alcalde, Marta Higueras. Agasajó a los inversores con cuidadas atenciones protocolarias durante un encuentro que comenzó a las nueve y cuarto y finalizó a las once menos cuarto, y al que no asistieron ni el concejal de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, ni el hombre de confianza de la alcaldesa y su mediador en otros proyectos revirados, Luis Cueto.

Los responsables del grupo chino en España entregaron a la alcaldesa una carta de Wang Jianlin, presidente de Wanda y 18ª fortuna mundial (con 26.000 millones de euros, según la revista Forbes). En ella, al magnate que en octubre aseguraba aguardar “con paciencia” el desenlace de este “problema”, parecía habérsele agotado el aguante. Según fuentes conocedoras del encuentro, Wang se mostró en esta misiva, fechada el 29 de febrero, “dispuesto a trabajar junto al Ayuntamiento”, pero con condiciones: si la Concejalía de Desarrollo Urbano Sostenible consideraba su propuesta de reforma, la obra se iniciaría “de forma expedita”. En caso contrario, vendería el edificio.

Wanda compró el edificio España (construido en 1957, de 117 metros de altura y 28 plantas, y ubicado en la plaza que le da nombre) por 265 millones de euros al Banco Santander en julio de 2014. La Comisión de Patrimonio Histórico (controlada por la Comunidad de Madrid y en la que también participa el Ayuntamiento de la capital) ya había dictaminado en marzo de 2014 que las fachadas y los alzados laterales había que mantenerlos, pero el grupo chino volvió a consultarlo el pasado verano, alegando que la obra no era posible de esa forma.

La respuesta del organismo, que preside la directora regional de Patrimonio, Paloma Sobrini (Partido Popular), fue la misma: las fachadas eran innegociables.

El Ayuntamiento, que defiende también la necesidad de proteger esos elementos, informó el 26 de enero de que estaba trabajando “para dar viabilidad técnica a la actuación, garantizando el cumplimiento de la ley y que sean posibles las reformas que quiere el grupo”. “Wanda está sorprendida del conjunto de rumores que se han desatado con informaciones cruzadas”, dijo Calvo.

Sin noticias de la Operación Campamento

En la reunión de ayer entre la alcaldesa, Manuela Carmena, y los representantes de Wanda, no se habló de la Operación Campamento.

El grupo chino ha presentado al Gobierno un proyecto para desarrollar este ámbito de antiguos cuarteles al suroeste de la capital. Precisa únicamente que el Ministerio de Defensa subaste el suelo (2,1 millones de metros cuadrados), pero la incertidumbre política a nivel estatal ha paralizado la operación.

Wanda podría desarrollar su proyecto con el plan urbanístico aprobado en 2009, aunque precisaría del impulso de Carmena si quisiera hacer cambios. Entre sus planes estaba construir el mayor parque acuático cubierto de Europa. Acaba de lanzar un proyecto similar en París.

Entre esos “rumores” está que Wanda haya puesto el edificio a la venta, un extremo que el Ayuntamiento ha dicho desconocer. El grupo chino ha prescindido de su equipo de comunicación en Madrid, de forma que resulta muy complicado conocer su versión.

Lo que sí aclaró Wanda en enero, con un comunicado en chino en su página web, fue que estaba “revaluando por completo” su proyecto, sin añadir más detalles.

Desde entonces se anunciaba una reunión entre Carmena y los representantes de Wanda, que finalmente se celebró ayer y que parece haber servido para darse mutuamente una última oportunidad. El grupo chino ha prescindido de los servicios del estudio de arquitectos de Norman Foster, cuya solución al reto de reformar el edificio sin tirar las fachadas no era viable en términos económicos o de seguridad, según fuentes conocedoras de la reunión.

Pero ha prometido presentar un nuevo proyecto con sus propios técnicos que sí cumpliría los tres requisitos clave: no excederse en precio, no poner en peligro el inmueble o a los ciudadanos que pasan o viven junto a él, y respetar las indicaciones de la Comisión de Patrimonio Histórico.

El Ayuntamiento, por su parte, se ha comprometido a dar una respuesta definitiva a la propuesta, que será la última, lo más rápidamente posible. Del resultado de esa negociación dependerá que Wanda active la venta del inmueble o siga adelante con su reforma. En cualquier caso, existen otros inversores internacionales interesados en el edificio, según esas mismas fuentes, por lo que su futuro está aún por escribir.

 

“Tenemos nuestro proyecto sobre la reforma del norte”

“Nosotros tenemos nuestros propios proyectos de por dónde debe ser la reforma del norte de Madrid y estamos trabajando en ello”, señaló ayer la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, preguntada por el ultimátum empresarial adelantado por EL PAÍS sobre la Operación Chamartín.

Distrito Castellana Norte (participada por el BBVA y el Grupo San José) ha emplazado al Ayuntamiento de Madrid, en un expediente presentado la pasada semana, a que “ordene la continuación del procedimiento de revisión del plan parcial hasta la aprobación definitiva”.

La promotora ha puesto fecha de caducidad a su proyecto para la zona: 31 de diciembre.

Las asociaciones de vecinos y comerciantes favorables al proyecto se reunieron ayer con el concejal de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo. Según señalaron a Efe, el concejal les aseguró que “no bloquea” el proyecto, pero tampoco acepta que la fecha límite sea el 31 de diciembre, un extremo innegociable para la promotora.