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Alerta en torno al árbol más veterano de Madrid

Jardineros municipales piden el cese de unas obras junto al ‘ahuehuete’ del Retiro, que data del siglo XVII

Taxodium mucronatum, ahuehuete o ciprés calvo en el Parterre del parque del Retiro.

Unas obras en el Parterre del Retiro, desplegadas desde el pasado mes de enero para rehacer una actuación anterior deficientemente ejecutada, han puesto en peligro el árbol más veterano del parque madrileño: el taxodium mucronatum, también conocido como ahuehuete o ciprés calvo. Así lo ha denunciado la sección sindical de Parques y Jardines de Comisiones Obreras en cartas enviadas a la dirección general de Patrimonio de la Comunidad, a la concejalía de Medio Ambiente y al coordinador municipal que supervisa el gran jardín madrileño.

El departamento patrimonial del Gobierno regional, supervisor responsable en esta materia, no ha respondido todavía. En el ínterin, las obras, que realiza una subcontrata prosiguieron en las inmediaciones del histórico árbol, de unos 30 metros de altura y con una frondosa copa que ahora muestra una tonalidad anaranjada.

Operarios durante la obra.

Las obras tenían por objeto rehacer el riego en la zona, donde en 2012 se plantaron hasta 10.000 unidades de boj para adecentar esta zona del Retiro, considerada como la más original del trazado inicial del parque, en el primer tercio del siglo XVII. Su ulterior traza, sin embargo, fue neoclásica, al gusto de Robert De Cotte, jardinero de referencia en el reinado del primer Borbón, Felipe V.

Cuatro años después de la actuación de 2012, el deficiente mantenimiento de esta zona singular —solo dos empleados la cuidan— ha obligado a los responsables del parque a actuar de nuevo. Sin embargo, los jardineros demandantes consideran que la tarea ha sido acometida sin garantías plenamente seguras para la nutrición y la respiración de la enorme raigambre del gigantesco árbol centenario.

El taxodium mucronatum, árbol procedente de México, pudo haber sido plantado en torno a 1630, al decir de algunos historiadores; otros le atribuyen un origen posterior. La leyenda indica que procedía del famoso Árbol de la Noche Triste, a cuyo amparo acudió Hernán Cortés tras un día aciago marcado por la derrota y la adversidad en el México en trance de conquista.

 

Raíces dañadas

 La legislación medioambiental prohíbe realizar todo tipo de obras en un perímetro inferior a los 15 metros del lugar que ocupa un árbol singular. En la presente actuación se ha levantado toda la pradera contigua, que ocupa una superficie de casi 200 metros de longitud por cinco de anchura, y que en el tramo más corto limita a unos ocho metros del tronco del árbol.

De esta pradera ahora alterada se nutría la red radicular del gran ejemplar. A medida que los árboles cobran más edad, sobre todo si son centenarios, sus raíces salen a la superficie cada vez más, a escasa distancia de la cota del suelo donde se han producido las obras, explican los demandantes. Además, la reinstalación del riego ha dejado sin agua las raíces del árbol durante semanas, en un invierno muy seco. Fuentes del parque consultadas destacan que las obras eran completamente necesarias para la conservación del Parterre y que el gran árbol no ha estado nunca en peligro.

Sin embargo, durante un recorrido por la zona contigua se pudo comprobar la presencia de abundantes raíces, de diverso tamaño, truncadas por la actuación acometida, con alguna zanja de medio metro de profundidad para la instalación de arquetas para el riego.

Las fuentes del parque consultadas sobre estas raíces señalan que procedían de las gletsidias o acacias de tres espinas, que pueblan varios paseos cercanos, en todo caso igualmente dañadas por esas obras, en las que ha participado un camión de abono de gran tonelaje.