Kutxabank gana 218,8 millones, un 45,5% más, por la venta de Euskaltel

El banco destina 109,4 millones al dividendo social de las fundaciones

El Grupo Kutxabank cerró 2015 con un beneficio neto consolidado de 218,8 millones, un 45,5% más que el año anterior gracias a los 155,2 millones netos obtenidos con la salida a Bolsa de Euskaltel, participada por la entidad, y su posterior fusión con el operador R. Esta inyección ha permitido elevar las provisiones hasta 479,3 millones, un 17,7% más, y financiar "el coste total de los planes de prejubilaciones" que podrán superar los 500 trabajadores a medio plazo. La filial CajaSur aporta 13,3 millones. El activo total de Kutxabank asciende a 58.376 millones, un 1,7% menor al presentado en diciembre 2014.

Otro pulmón de la cuenta de resultados han sido los dividendos de las participadas industriales y los resultados por puesta en equivalencia, que "han seguido manteniendo niveles elevados, superiores a los 90 millones de euros, además de un alto grado de estabilidad, aunque disminuyen un 16% con respecto al cierre de 2014, como consecuencia de la estrategia de rotación en las inversiones industriales", explica Kutxabank.

La entidad, que presentó los resultados ante medio millar de directivos del grupo y sus filiales en Bilbao, resalta en una nota la "buena gestión de márgenes, una mayor aportación de las comisiones" (que suben un 3,1%) "con un incremento significativo del volumen gestionado en fondos y planes de pensiones, así como por la política de contención de costes y de mejora de las variables vinculadas a riesgos". Todo ello, asegura el banco vasco, pese a que permanecen los "factores penalizadores" para el negocio bancario, como son los "bajísimos tipos de interés de mercado, situados ya en la cota cero".

Estos beneficios permiten a Kutxabank incrementar en más del doble la aportación a las fundaciones BBK, Kutxa y Vital, propietarias al 100% del banco. La entidad repartirá un dividendo de 109,4 millones, casi dos veces y media la cifra de 2014. Esta cantidad supone que la Fundación BBK recibirá 62,36 millones, ya que tiene el 57% de Kutxabank. De este dinero, 50 millones los destinará al fondo de reserva, que en cinco años debe acumular 250 millones, según la ley de Cajas y Fundaciones Bancarias. BBK está obligada a constituir este fondo porque supera el 50% de los títulos de Kutxabank.

La morosidad se sitúa en el 8,65%

El grupo ha reducido en más de 1.000 millones el saldo de activos dudosos, con lo que ha rebajado la tasa de mora hasta el 8,65 %, 2,03 puntos por debajo de la de 2014 e inferior al 10,1% de media del sector. El volumen total de créditos cae un 1,7%, hasta los 42.708 millones, por la reducción del préstamo a los promotores.

Sin embargo, la nota resalta que "el importe de la nueva financiación concedida a pymes supera los 2.000 millones, un 23% más que en 2014. Además, en 2015 se ha registrado un incremento del 18% en los importes de descuento comercial y del 27% en la financiación al comercio exterior. Este impulso positivo de las nuevas contrataciones ha logrado que el saldo de la inversión crediticia y los avales concedidos haya crecido cerca del 4%, sin activos dudosos".

El patrimonio neto del grupo Kutxabank asciende a 5.338 millones, un 6,2% más que un año antes. Los ratios de solvencia del grupo "se han situado a la cabeza del sector, alcanzando el coeficiente de solvencia total el 14,7% y el ratio Core Tier I el 14,6%. En su versión ‘fully loaded’ (cálculo del capital sin considerar las reglas de cómputo transitorio), este índice se sitúa en el 14,3%", dice la nota. 

Kutxabank asegura haber cumplido con los objetivos que marcan su plan de negocio, aprobado en julio de 2015 para un periodo de cuatro años y cuyas principales líneas de actuación son: "crecimiento, rentabilidad y clientes; redimensionamiento de negocios no principales; transformación y eficiencia; y evolución del modelo de gestión".