Ayuntamiento y Comunidad chocan por la seguridad de un colegio

Los alumnos del colegio Gonzalo Fernández de Córdoba, situado en Aluche, han sido trasladados a un instituto por daños en la cubierta del edificio

Los 450 alumnos del colegio público Gonzalo Fernández de Córdoba, ubicado en Aluche, llevan desde enero desplazados a un instituto de Carabanchel debido a los daños estructurales detectados en el tejado de su edificio. La Comunidad asegura que la reparación está finalizada, pero el Ayuntamiento considera que las obras se han realizado a medias y que todavía existe riesgo. Los padres se manifestaron ayer ante la Consejería de Educación pidiendo una solución.

Una gotera persistente dio la voz de alarma. El tejado del colegio Gonzalo Fernández de Córdoba, donde estudian 450 alumnos de entre 3 y 12 años, se encontraba en un estado lamentable y existía riesgo de derrumbe. Corría el mes de enero. La Consejería de Educación habilitó el instituto Antonio Machado, situado en Carabanchel, que estaba cerrado, para acoger a los niños mientras se llevaban a cabo las obras de reparación.

Alumnos y padres se encontraron con un cambio de centro escolar en medio del curso. El centro asignado se encuentra a unos cinco kilómetros del colegio donde habían escolarizado a sus hijos. “En coche no es mucho, pero en transporte público es realmente complicado”, indican desde la AMPA del centro. Las actividades escolares también se han visto afectadas y muchas de ellas, algunas realizadas durante el horario del comedor, no se imparten.

Al tratarse de daños estructurales, la Comunidad asumió las reparaciones. Que, según sus informes técnicos, han puesto fin a la situación de riesgo que existía. El consejero de Educación, Rafael Van Grieken, aseguró ayer que han asumido su responsabilidad y han arreglado las deficiencias. El coste del arreglo de la cubierta ha ascendido a 60.000 euros. Van Grieken indicó que han enviado todos los informes de certificación de obra al Ayuntamiento. “Estamos deseando que los niños vuelvan al colegio y a su rutina diaria”, afirmó.

El Ayuntamiento lo ve de otra manera y se niega a dar el visto bueno a la actuación, imprescindible para la reapertura del centro. Esther Gómez Morante, edil de los distritos de Latina y de Carabanchel, sostiene que el problema “no está solucionado, porque la intervención que ha llevado a cabo la Comunidad ha sido parcial”. El informe del Ayuntamiento indica que han quedado zonas de la cubierta sin intervención y sin que puedan ser inspeccionadas. Esto, unido a la falta de datos sobre el envejecimiento de los materiales y a la estructura de la cubierta, le lleva a considerar que “persiste una situación de riesgo”.

El Consistorio indica en un comunicado que, en el caso de que la Comunidad “no quiera asumir las obras”, se procedería primero a su apercibimiento y multa. Si la Consejería persistiera en su decisión, las obras serían asumidas por el municipio. La edil de Latina recuerda que “lo primero es la seguridad de los niños y los profesores”. Los padres, mientras tanto, se han movilizado. No tienen más remedio, se les echan encima las fechas para realizar la reserva de plaza del próximo curso escolar, que se abre en marzo. Se preguntan si su colegio estará listo o tendrán que optar por otro