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La oposición critica la incapacidad de Colau para evitar la huelga de TMB

La alcaldesa acepta una moción de CiU a cambio de que no exija responsablidades políticas

El pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha cerrado este viernes una complicada semana marcada por la huelga del metro coincidiendo con el Mobile World Congress, la feria más importante del año y que mantiene a los responsables políticos en tensión, pendientes de que todo salga bien. La oposición ha criticado la incapacidad de la alcaldesa Ada Colau para evitar la huelga pese a haberse implicado personalmente y le ha recordado que el conflicto no se ha resuelto.


Ha sido durante la discusión de una moción presentada por CiU que la alcaldesa ha aceptado incluir en el orden del día a cambio de rebajar su tono. El texto no lamenta la mala gestión de Colau ni exige al gobierno que asuma responsabilidades, como constaba en el original.

Era el punto más esperado del pleno, pero finalmente ha pasado sin grandes estridencias. Los más duros con Colau han sido los grupos de CiU, Ciutadans, PP y la CUP, cuyo regidor, Josep Garganté, es conductor de autobús. ERC y PSC se han mostrado conciliadores con Colau, que no ha hecho ni un gramo de autocrítica. Es más, ha reprochado a los grupos que en sus intervenciones se refirieran a los puntos que ha logrado eliminar del texto de la moción. La alcaldesa ha reprochado "el uso partidista de algunas intervenciones". Al final de su intervención se ha reafirmado en su implicación personal en el conflicto y ya zanjado: "Estaré dispuesta a hacerlo tantas veces como haga falta".

Quien ha abierto fuego ha sido Joaquim Forn, el portavoz de CiU, con una ráfaga de reproches: "incapacidad para gestionar las complicidad, para resolver con política de gestos", "pérdida de autoridad y falta de credibilidad", "situación de debilidad de la presidenta de TMB [la concejal de Movilidad, Mercedes Vidal]", "haber tardado demasiado en ver que el conflicto iba en serio" o "ingenuidad en pensar que a ustedes no les pasaría". El portavoz convergente ha dado "la bienvenida a la realidad" a una alcaldesa que "hace dos años decía con un megáfono que conseguiría bajar tarifas echando a la mafia de TMB".

Desde Ciutadans, Carina Mejías ha tachado la gestión del conflicto por parte de Colau de "torpe" ante una huelga "anunciada desde noviembre". Mejías también ha criticado que Colau tomara las riendas del conflicto, lo que entiende que "solo ha servido para radicalizar las posturas". Por parte del PP, Alberto Fernández-Díaz ha criticado duramente la modificación del texto inicial de la moción. Se ha mostrado "favorable a reprobar" la gestión de Colau y a "exigir responsabilidades políticas tanto al ejecutivo ocmo a la dirección de TMB".

Desde los bancos de ERC y PSC las intervenciones de Alfred Bosch y Jaume Collboni, respectivamente, han ido en la línea de reafirmar el compromiso de la ciudad con el MWC, aunque han recordado los problemas de movilidad sufridos por los ciudadanos y que el conflicto laboral no se ha resuelto.

Garganté ha repartido críticas para todo el mundo. Ha acusado a todos los grupos de "arrodillarse ante John Hoffman", el consejero delegado de la organización del Mobile, la GSMA; ha recordado que el gobierno de Colau no es el primero que no evita huelgas del transporte; y ha pedido a la alcaldesa "un giro de 360 grados en la gestión de la huelga", que ha resumido en "una política de sabotaje y ninguneo a los trabajadores" y de "culpabilizarles"