El fiscal aprecia nuevos delitos en la mano derecha de Carlos Fabra

Francisco Martínez, sus hijos y Raúl Babiloni declararán como investigados una vez concluya el juicio por la depuradora de Borriol

Una vez finalizado el juicio de la depuradora de Borriol, el juzgado de instrucción número 4 de Castellón llamará a declarar como investigados a Francisco Martínez, sus dos hijos y al empresario Raúl Babiloni en relación a la gestión urbanística de Vall d’Alba y a las aportaciones en efectivo y en propiedades hechas a las sociedades que compartían.

Se trata de unas diligencias separadas del caso de la depuradora que la Fiscalía ha estado investigando durante casi un año y por las cuales formalizó una querella en diciembre de 2015. Los investigadores ya relataron “evidentes sospechas” sobre las aportaciones hechas a estas empresas, cuyo objeto social está relacionado con la construcción y la promoción inmobiliaria.

En aquel momento pudieron constatar que las muchas de las propiedades aportadas al capital social de estas sociedades estaban ubicadas en el término municipal de Vall d’Alba, pueblo en el que Francisco Martínez fue alcalde desde 1991 hasta 2015. Así mismo, también están en entredicho las aportaciones de capital en efectivo y los diversos contratos de obras y adjudicaciones que el ayuntamiento de Vall d’Alba realizó en favor de empresas de Raúl Babiloni.

En el caso de Franvaltur, empresa compartida por Francisco Martínez y sus dos hijos, tras crearla en 2009 con 6.000 euros de capital social se hicieron al menos ocho ampliaciones de capital en cuatro años mediante la aportación de 227.500 euros en efectivo y 22 propiedades en Vall d’Alba y Borriol. Entre ellas, la parcela 42 que está siendo objeto de juicio en el caso de la depuradora, que fue vendida por Raúl Babiloni a Andrea Martínez en 2008 por 3.000 euros y por la que en la fallida expropiación iba a recibir más de 50.000 euros.

Por lo que se refiere a la gestión urbanística en el municipio de Vall d’Alba, la investigación ha constatado que las contrataciones a las empresas de Raúl Babiloni eran constantes. Mediante los planes de obras y servicios, que Francisco Martínez gestionaba para toda la provincia de Castellón como diputado de Infraestructuras, se contrató a Babiloni en 2008 y 2009 para diversas obras de reforma en los edificios municipales por un total de 610.000 euros.