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Las ‘Sombras’ más coloristas de Warhol embellecen el Guggenheim

El museo bilbaíno muestra 102 paneles serigrafiados del artista estadounidense

Sala del Museo Guggenheim de Bilbao en la que se expone la obra de Warhol FERNANDO DOMINGO-ALDAMA / ATLAS

102 paneles serigrafiados de gran formato que dan rienda suelta a las indagaciones de Andy Warhol sobre la abstracción conforman la muestra Sombras (1978-79) que exhibe el Museo Guggenheim de Bilbao desde hoy hasta el 2 de octubre.

Los lienzos, que fueron cubiertos con pintura acrílica antes de la impresión de la imagen, muestran la distintiva paleta de Warhol de tonos brillantes y alegres. Aunque incluyen más de una docena de tonos diferentes, en las Sombras están presentes colores muy característicos a lo largo de su obra, como el violeta translúcido de Desastre lavanda (Lavender Disaster , 1963) o el verde aguamarina de Marilyn turquesa (Turquoise Marilyn, 1964).

A diferencia de sus pinturas anteriores, en las que finas capas de pintura acrílica constituían el fondo sobre el que se serigrafiaban imágenes negras pixeladas, las superficies de las Sombras fueron pintadas con una mopa de esponja, cuyas líneas y trazos aportan una sensación gestual al plano pictórico. Para crear esta obra se utilizaron siete u ocho pantallas diferentes, como queda patente en los leves cambios de escala de las zonas oscuras, así como en la arbitraria presencia de manchas de luz.

La obra es propiedad de la Fundación Dia Art y la exposición está comisariada por Lucía Agirre. Se expone por segunda vez en Europa y nunca antes se había exhibido completa en este continente dado que su extensión hace muy difícil presentarla en su conjunto, algo que en Estados Unidos no se hizo hasta 2012, con motivo de un espectáculo celebrado en el Museo Hirshhorn de Washington DC.

A lo largo de las paredes del espacio se alternan el positivo y el negativo de las “sombras”. Al principio se pensó que todos los lienzos eran iguales -debido a la repetición del motivo de la sombra- pero lo cierto es que no lo son. Lejos de ser una réplica, cada sombra se corresponde con una forma que revela su espacio con precisión y rotundidad, dirigiendo la mirada del observador hacia la luz, que es el tema central de la serie.

Agirre ha señalado que, 37 años después de ser realizada, sigue sin conocerse cual fue el objeto utilizado por Warhol para proyectar la sombra que luego reprodujo en cada lienzo y sigue siendo objeto de discusión entre los especialistas en la obra del artista neoyorquino. La comisaria ha recordado que el propio Warhol dijo una vez que estas figuras eran la sombra proyectada por un objeto que tenía en su famoso estudio denominado The Factory (La Factoría).

Agirre ha reconocido que la serie recibió en su estreno en 1979 buenas y malas críticas y, entre estas, se incluían las que la consideraban "insípida", "pretenciosa" y una instalación "exagerada" (dada su dimensión), que se encontraba "entre las peores" que hizo Warhol en su carrera.