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Tres dimisiones en la Complutense por una plaza de profesor que sigue sin ser adjudicada

Un aspirante reclamó la asignación inicial, ganó el concurso, y ahora le acusan de falsear sus méritos

Exterior de la facultad de Ciencias de la Información de la Complutense.

Una plaza de profesor que la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense sacó a concurso en abril de 2015 sigue sin tener un adjudicatario. En julio, la comisión evaluadora propuso al rectorado la contratación de Virginia Linares por ser la persona que más méritos acumulaba. Pero uno de los cinco aspirantes al puesto, Francisco Cabezuelo, denunció que Linares había obtenido 10 puntos más de los que le correspondían, ya que no podía demostrar que estaba acreditada a los cuerpos docentes. El tribunal corrigió entonces su error, pero también intentó "modificar otros aspectos de la valoración" de Cabezuelo, según el rectorado, que explica que ese cambio no se puede realizar. La polémica se ha cobrado, de momento, tres dimisiones.

Entre los dimisionados se encuentran María Jesús Casals y Pedro Paniagua, presidenta y secretario de la comisión evaluadora respectivamente. Casals presentó el miércoles de la semana pasada su renuncia como vicedecana de la facultad de Ciencias de la Información. Un día más tarde, Paniagua dimitía como director del Departamento de Periodismo I, la sección a la que corresponde la plaza a adjudicar y en la que Linares lleva trabajando desde 2010 como ayudante doctor, una categoría inferior a la que ahora aspira.

En opinión de Paniagua, el currículo del aspirante Francisco Cabezuelo "presentaba una serie de falsedades, como categorías docentes que no demostraba con las justificaciones aportadas. He dimitido porque no puedo estar al frente de un departamento en el que puede trabajar un profesor que ha estado falseando documentos". Y añade: "Cabezuelo presionó a Linares y amenazó a la presidenta de la comisión diciéndole que si no le daba la plaza la iba a acusar de prevaricación" (el aspirante sostiene que la presidenta, María Jesús Casals, fue la directora de tesis de Linares).

Linares también defiende que el profesor Cabezuelo presentó ante la comisión "unos méritos falsos" para tener más puntos y obtener la plaza de profesor contratado doctor en régimen de interinidad. Esta categoría laboral está por debajo de la del profesor titular y de la del catedrático, tiene una retribución de 43.080 euros brutos anuales y debe realizar 32 créditos por cuatrimestre (320 horas, divididas en investigaciones, clases y tutorías). "Él no había ganado la plaza, pero el rectorado se la ha otorgado al impugnar la decisión, pasando por encima de la comisión evaluadora", explica Linares, que lleva trabajando en la Complutense 14 años. "El rectorado dice que hay un informe jurídico que lo justifica, pero no ha enseñado nada, solo ha hecho mención oral", argumenta. Además, sostiene que la universidad accedería a cambiar de departamento a Cabezuelo si finalmente consigue la plaza.

Cabezuelo, que ahora es profesor de la Universidad de Valladolid (con la que tiene exclusividad) en el campus de Segovia, niega tener ningún contrato con la Complutense, porque es incompatible trabajar para dos universidades públicas. "No he tomado posesión porque la comisión aún está discutiendo. Yo denuncié la puntuación de Linares y el rectorado me dio la razón". Esgrime, además, que él nunca ha falseado su currículo "porque nunca me ha hecho falta" y que jamás ha acosado a nadie, como dice que le denunció Linares. El aspirante sostiene que ha trabajado, durante el mismo periodo lectivo, para dos universidades privadas (donde no es incompatible), y que ahora le acusan de mentir en su historial académico por tener esos méritos. "Se ha hecho un daño irreparable a mi imagen y mis abogados estudian denunciar por la vía penal".

El rectorado propone contratar a Cabezuelo

Mercedes Gómez Bautista, vicerrectora de profesorado de la Complutense, explica que la comisión evaluadora, compuesta por cinco miembros (cuatro de ellos elegidos por el departamento y la facultad para la que se convoca la plaza), evalúa los baremos que aparecen en la convocatoria. "Inicialmente se adjudicó el puesto a Linares, pero Cabezuelo reclamó". Según la versión de la vicerrectora, la comisión de reclamaciones, que es independiente, determinó que se había evaluado mal, por lo que pidió al tribunal corregir el error. Ahora, el rectorado propone la contratación de Cabezuelo.

La dirigente de la Complutense niega que hayan existido falsedades y anuncia que presentará un informe jurídico que avale esa tesis. "La universidad sigue los procedimientos de forma rigurosa y vela por los intereses de todas las personas", subraya Gómez Bautista, que ha explicado que, independientemente de lo que suceda, Linares seguirá contratada por la Complutense hasta final de curso. La aspirante ya ha denunciado el caso ante la justicia ordinaria.