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Juan Pablo Lázaro se confirma como presidente de la patronal CEIM

El líder de los empresarios obtuvo el 74% de los votos en unos comicios en los que se presentó como único candidato

Los comicios que se celebraron ayer en la patronal madrileña CEIM confirmaron a Juan Pablo Lázaro en su puesto de presidente para los próximos cuatro años. Lázaro ascendió a su cargo en diciembre de 2014, tras ser nombrado por la junta directiva en sustitución de Arturo Fernández, implicado en el caso de las tarjetas black. En su discurso, Lázaro abogo por “levantar y defender imagen del empresario” y “borrar cualquier vestigio de corrupción” en la asociación.

Lázaro obtuvo el 74% de los votos en unos comicios en los que se presentó como único candidato. Tras su nombramiento en diciembre había aclarado que se celebrarían elecciones, necesarias para obtener el respaldo de la Asamblea General de la patronal: ayer le apoyaron 402 de los 536 votantes, seis votos fueron en blanco y ninguno nulo.

Lázaro mencionó ayer la transparencia, la sostenibilidad económica y la independencia política como los tres pilares de su mandato. Definió el diálogo social y la negociación colectiva como dos de las apuestas más importantes de su mandato, ya que la relación con los sindicatos ha sido “fundamental desde la Transición”. Explicó que la patronal tiene que aspirar, representar los intereses generales de la sociedad además de los de sus asociados. Para lograrlo, afirmó, hay que “levantar y defender la imagen del empresario” y “borrar cualquier vestigio de corrupción”.

El principal objetivo de su mandato, insistió, será hacer que la asociación de los empresarios madrileños sea “políticamente independiente, sostenible económicamente y transparente”. El presidente de CEIM hizo hincapié también en perfil institucional de la patronal, e indicó que mantiene buenas relaciones tanto con la Comunidad como con el Ayuntamiento de Madrid. Sin embargo, precisó, ello “no significa que los empresarios estén de acuerdo con todas sus decisiones”.

Lázaro afrontó también los temas vinculados con la economía nacional, manifestó su preocupación por la situación política de Cataluña y el miedo a que la eventual puesta en marcha de “políticas económicas radicales” interrumpan las reformas emprendidas en los últimos años y salgan de la senda marcada por la Unión Europea de forma “suicida”.

La mención de cuestiones nacionales en el discurso de Lázaro no es casual. Fuentes de CEIM explican que el presidente “considera que muchos de los problemas madrileños se solapan con los de España y los mira bajo la misma lente. Su elección de hoy [por ayer] es en efecto un trampolín para que en futuro se presente como candidato a presidir la patronal nacional, la CEOE”, destacan.

Las palabras de Lázaro, sin embargo, no convencieron a todo el mundo. Armando Rodríguez, exmiembro de la Junta Directiva de la patronal, se muestra escéptico acerca de los propósitos de la organización: “Se han mencionado nuevos pilares de las políticas de la asociación, pero muchos de los miembros de la nueva directiva son los mismos que han protagonizado las etapas anteriores”, asevera. “En los últimos años, en los que no hubo la transparencia de la que se habla ahora, la patronal estuvo muy vinculada con la Comunidad de Madrid, hasta convertirse en muchos casos en el brazo ejecutor de sus políticas”.