Varios brotes de paperas dejan 52 afectados en Girona

Salud atribuye la epidemia a que las dosis con las que se vacunaron los enfermos eran poco efectivas

El Departamento de Salud ha detectado varios brotes de paperas que han afectado a 52 personas en la provincia de Girona en lo que va de año. Se trata de una dolencia vírica que provoca hinchazón de una o más glándulas salivales, generalmente las parótidas y, aunque suele ser benigna, es muy contagiosa —se transmite fácilmente por medio de estornudos, tos o por contacto directo con objetos que han sido contaminados con saliva infectada—. Los pacientes afectados, casi todos de entre 25 y 26 años, estaban vacunados contra la enfermedad, así que Salud sospecha que las dosis de vacuna que recibieron —se administran a los 12 meses y a los seis años— eran de lotes poco efectivos.

El brote más grande se detectó a mediados de enero en la comarca de La Selva y afectó a 12 personas de Santa Coloma de Farners y Maçanet de la Selva. Los primeros en enfermar fueron un grupo de 11 amigos y la madre de uno de ellos, de 50 años. Luego aparecieron seis casos más de personas del entorno y saltaron otros brotes secundarios y casos aislados también en la comarca del Gironès.

Como la mayor parte de los casos eran personas vacunadas, Salud ha atribuido el contagio a que las dosis de inmunización no eran efectivas. Los 18 primeros afectados fueron vacunados por primera vez entre 1986 y 1989 y, según el Departamento, la época en que la vacuna tuvo menor efectividad fue a mediados de los años 90, cuando los ahora afectados recibieron la segunda dosis de la inmunización. “Para una persona vacunada, la protección es muy alta, de más del 90%. Pero esto no siempre fue así porque en los años 90 se incluyó una cepa en la vacuna que producía muchos menos anticuerpos para combatir las paperas, por lo que esas dosis son menos eficaces”, explica el doctor Antoni Trilla, jefe de epidemiología del hospital Clínic de Barcelona.

Vacuna efectiva

La inmunización contra las paperas —o parotiditis— se administra conjuntamente con las dosis contra la rubeola y el sarampión en una única vacuna que se conoce como la triple vírica. Desde 1988, esta inmunización consta en el calendario vacunal de Cataluña en dos dosis, a las 12 meses y a los cuatro años. Su incorporación al plan de vacunas sistemáticas hizo disminuir de forma "drástica" según Salud, los casos diagnosticados.

En 1984, los enfermos registrados con parotiditis fueron 20.576, mientras que en 2015 fueron 380. "En general, los virus no circulan cuando se vacuna a un porcentaje alto de la población. Si se produce un contagio, lo más posible es que sea porque esa persona no está vacunada o la vacuna no fue lo suficientemente eficaz", apunta Trilla.

Pese al éxito constatado de la vacunación para combatir esta dolencia vírica, la cobertura de la población ha bajado ligeramente en los últimos cuatro años, sobre todo en la segunda dosis. En 2014 se había administrado la segunda dosis al 88% de los niños, seis puntos porcentuales menos que en 2010.

En 2015, Salud diagnosticó 380 casos de paperas, un 40% más que el año anterior. Sin embargo, los brotes más virulentos de los últimos años se registraron durante 2012 y 2013, cuando la cifra de afectados superó las 600 personas. La tendencia con la que arranca 2016 augura un crecimiento al alza de los casos. “Seguramente la incidencia es superior a la esperada pero no estamos en una situación de alerta. Casos de paperas y brotes hay de vez en cuando y se acaban controlando”, concluye Trilla.

Para evitar la expansión del virus, Salud Pública aisló a los afectados durante los cinco días posteriores al inicio de los síntomas —los enfermos pueden contagiar desde tres días antes de que la enfermedad se manifiesta hasta cuatro días después de aparecer la hinchazón en las mejillas—. Además, se revisó la cartilla vacunal de los casos y el entorno para revisar que las inmunizaciones estuviesen al día o administrarlas si fuese el caso. El Departamento indicó ayer que, “aunque durante las últimas semanas se han detectado casos puntuales relacionados, se considera que el brote está controlado”.