Detenido un hombre por maltratar a un galgo en Usera

El supuesto autor tendrá que pagar una multa de 270 euros y no podrá tener animales durante los próximos ocho meses

Ramón G., de 37 años, ha sido condenado a una multa de 90 días con una cuota diaria de tres euros (270 euros) y a la inhabilitación para tener animales de compañía durante los próximos ocho meses, tras ser detenido por haber abandonado un hembra de galgo en el distrito de Usera, según una portavoz de la Jefatura Superior de Policía de Madrid. Agentes de Seguridad Ciudadana hallaron al ejemplar en la calle y le recogieron. 

Los agentes estaban haciendo su servicio nocturno de patrullaje, cuando encontraron al animal abandonado y tumbado en la calle. Se encontraba en un estado muy grave de malnutrición y con signos evidentes de falta de higiene. Lo subieron al coche patrulla y lo llevaron a la comisaría tras dar una vuelta por la zona y no localizar a su dueño. Después decidieron trasladar al animal a un veterinario de urgencia. Allí lograron identificarle gracias a los datos recogidos en el Registro de Identificación de Animales de Compañía (RIAC), ya que pudieron acceder a través del Chip identificativo que portaba en animal

Los agentes localizaron al dueño y le llamaron por teléfono, pero no contestaba. Por eso, fueron a su domicilio y le detuvieron acusado de un delito de maltrato de animales. 

Ante el grave estado de salud que presentaba el animal los agentes lo trasladaron inmediatamente a un centro de urgencias para que fuera asistido por un veterinario. Tras las primeros auxilios recibidos, se trasladó a la perra a un Centro de Protección de Animales, pero debido al estado tan grave de desnutrición que presentaba no creían que pudiera sobrevivir sin una asistencia y vigilancia las 24 horas del día. Por tales motivos los agentes se ponen en contacto y trasladan al animal a otra protectora (la asociación Alba) que podía ofrecerle los cuidados urgentes y constantes que necesitaba.

Recientemente se ha celebrado el juicio contra Ramón G. El juez le condenó a una pena de prisión de dos meses y un día, que la sustituyó por la multa de 270 euros y la inhabiiltación para tener animales.