Una avería en la L9 y la huelga de autobuses complican la movilidad

El tramo que comunica Barcelona con el Mobile World Congress se ha restablecido a las 9 de la mañana

La L9 del Metro de Barcelona, que se estrenó el pasado 12 de febrero para conectar el Aeropuerto de Barcelona con la Zona Universitària, ha estado esta mañana cerca de una hora fuera de servicio por culpa de una avería que se ha producido a las 8.03 de la mañana. Esta es la línea de metro que, este martes que no hay huelga, utilizan los congresistas para ir desde la ciudad hasta la Fira, donde se celebra el Mobile World Congress . El convoy averiado se ha retirado sobre las nueve de la mañana y se ha restablecido totalmente el servicio.

A las 8.23 de la mañana se ha podido reabrir el tramo entre el Aeropuerto de Barcelona y la Fira pero el resto de la nueva línea, la que conecta la Fira con la ciudad, ha continuado cerrada hasta cerca de las nueve de la mañana. TMB no ha puesto autobuses lanzadera para cubrir este tramo puesto que hay otras alternativas para hacer este mismo viaje tanto en metro como en ferrocarril.

La avería ha complicado, una vez más, la movilidad de todos los ciudadanos y de los congresistas, en una semana marcada por la huelga de metro que se celebró ayer y que está prevista por mañana.

La movilidad de hoy en Barcelona también está marcada por la huelga de autobuses que han convocado los sindicatos minoritarios, englobados en la Coordinadora Obrera Sindical de Autobusos de TMB. Las paradas están programadas de 9.00 a 11.00 de la mañana. En esta franja horaria habrá servicios mínimos del 20% respecto a una jornada habitual. De 19.30 a 21.30 del anochecer habrá también servicios mínimos del 20%.Esta mañana también se han producido retenciones de hasta 12 km en la ronda litoral sentido Llobregat aunque, en esta ocasión, no se trataba de ninguna protesta, sino de un vehículo averiado.

Las opiniones sobre los problemas de movilidad durante el congreso están divididas. Usuarios fieles al metro como Andrew, un periodista estadounidense que ha venido a cubrir el evento, han restado importancia a los paros y aseguran que no han cambiado su percepción de Barcelona. "Creo que ayer muchos congresistas hicieron caso de los avisos de no utilizar el metro y, en realidad, podrían haberlo hecho tranquilamente. Había bastante gente en los trenes, sí, pero al final llegué a mí destino, que es lo que importa", comenta mientras espera la L9 para asistir al segundo día del evento.

Sergio, en cambio, parte hoy a Berlín después de haber representado ayer a su firma de marketing en el Mobile. "Ayer cogí un taxi por precaución. Pero, incluso con la huelga, la movilidad en Barcelona me parece muy buena. Dónde estés siempre hay alguien dispuesto a orientarte y los taxistas son muy simpáticos. He ido a congresos en Shangai, América e incluso Alemania donde sí es un caos moverse", insiste el joven portugués.

Quienes prefieren el taxi, como el mexicano Armando Gimberlat, consideran que la huelga daña la imagen de la ciudad. "Quería estar en la feria entre las nueve y las nueve y media de la mañana", lamenta cerca de las diez. Tras intentar sin éxito coger un taxi en Paral.lel, ha optado por el metro y espera un convoy con paciencia en el "moderno" andén de Zona Universitaria.