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El MNAC comienza a ver la luz

Picasso, el divino Morales, y la donación de arte medieval de Antonio Gallardo, en una temporada que aumenta un 36% la dotación para programación

Después de cuatro años como director del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) Pepe Serra hizo ayer algo que no había hecho hasta ahora: Explicar las exposiciones que podrán verse este año y avanzar las de 2017 y 2018; un signo que Serra interpreta como síntoma de que un museo funciona con normalidad y que cuenta con proyectos bajo el brazo. El mandato de Serra comenzó con el inicio de la crisis que ha llevado al primer museo catalán a contar con el presupuesto más bajo de su historia. “El museo es como un atleta que ha perdido musculatura pero sigue entrenando”, le gusta decir a Serra. Por suerte, la situación, tras tocar fondo, comienza a cambiar.

La temporada de este 2016, que ayer se presentó y que tiene como nombres destacados a Picasso, el divino Morales o la donación de 20 obras medievales que ha realizado el coleccionista Antonio Gallardo, contará con un presupuesto para programar exposiciones de 1,1 millones de euros, un 36% más que el año anterior. “Sigue siendo una cifra muy contenida pero es la prueba de que con muy poco más se puede hacer mucho más”, puntualizó Serra.  

Ayer, además, la presentación contó con la presencia, al final del acto, del nuevo consejero de Cultura Santi Vila, que tras asegurar que “el MNAC es el buque insignia de la cultura catalana, que cuenta con la mejor colección de pintura mural del mundo, que hay que conseguir que se conozca en cualquier punto del planeta”, dejó claro el respaldo incondicional de su departamento al centro, verbalizando que la dotación presupuestaria debe mejorar para dar respuesta a este programa.

Compartimentos de la predela con Santa Caterina de Alexandria y Jesucristo, de Lluís Borrassà, de la dacción de Gallardo.

Serra presentó las exposiciones que se verán a lo largo del año y que terminarán con la gran apuesta para esta temporada cuyo protagonista será Picasso y sus afinidades con el arte románico, que comportará el desembarco de 40 obras del malagueño procedentes del Musée Picasso de París. Según Juan José Lahuerta, jefe de colecciones del MNAC y comisario junto a Emilia Philippot de la muestra pone el foco en varias fechas. “En 1906, Picasso se instala en Gosol, en el Pirineo, año en que coincide con el descubrimiento del románico; y 1934, el pintor visitó las colecciones de arte románico del que hoy es el MNAC”. Una visita que le llevó a exclamar aquello de “Esto es lo mío”. La exposición, que podrá verse (desde noviembre) en las salas dedicadas al románico, mezclando picassos y pintura mural “pero sin establecer una relación mecánica entre unas obras y otras, sino mostrar afinidades, que no siempre se han mostrado”, girará en torno a la obra de la Virgen y el Niño de Gosol, que Picasso vio durante su estancia en la localidad y que conserva el MNAC, la crucifixión y la calavera, dos temas que el pintor trató en varias de sus obras.

Una de las sombras chinescas de Ramon Casas.

Antes podrán verse dos exposiciones de primer nivel. La primera (desde marzo) formada por las 20 obras donadas por Antonio Gallardo "una de las más importantes realizadas en la historia del museo", según Serra, que a partir de julio se integraran en la colección permanente. "Es un ejemplo a seguir para garantizar el crecimiento de las colecciones", prosiguió. La otra, a partir de junio, es una coproducción con el Prado sobre Luis de Morales, conocido como el Divino, un pintor del siglo XVI del cual se han reunido 50 obras (dos del MNAC) fruto de un exhaustivo estudio sobre este artista. Otra de las coproducciones de la temporada es la realizada con el Museo Nacional de Varsovia que permitirá exponer las fotografías realizadas en 1933 en Barcelona por Marianne Breslauer. El MNAC también tendrá una retrospectiva dedicada a Ramon Casas durante su 150 aniversario, pero la hará en los museos de Sitges, uno de los 18 museos de arte catalanes con los que colabora. Además, en las salas de arte moderno se verá desde junio obra gráfica inédita del artista y nueve sombras chinas dibujadas por Casas que se acaban de integrar en la colección del museo.

Lluïsa Vidal y Smith

El MNAC seguirá con su labor de recuperación de olvidados del canon del arte. Este año, tras las muestras de Casagemas, Tapiró y Gosé (prorrogada hasta el 3 de abril), le toca el turno a Lluïsa Vidal (desde septiembre); la única mujer pintora profesional del modernismo catalán. La comisaria es Consol Oltra, que lleva años reclamando su puesto en la historia del arte catalán. También se revalorizará (desde de noviembre) a Ismael Smith, un autor inclasificable, de la mano de Josep Casamartina, mostrando sus esculturas, dibujos, proyectos de monumentos, grabados, joyas y ex libris, una actividad que le llevó a ser reconocido en Estados Unidos.

Otro de los empeños de Serra es que el MNAC viaje, y que esté presente en otros lugares, más allá de Montjuïc. En septiembre, el museo presentará parte de su fondo modernista en Brasil y al mes siguiente obras de Fortuny volarán hasta la Alhambra de Granada. "Es otra forma de aportar recursos", explicó el director.

Dalí, protagonista en 2018 del museo nacional, de la mano de Gala

En plena polémica sobre la retirada o no del nombre de Salvador Dalí de una plaza de Madrid, por su vinculación al anterior régimen, y la ausencia en el callejero barcelonés, donde es difícil seguir el rastro del pintor en la ciudad con la que tuvo una fuerte vinculación familiar y afectiva, el MNAC —que cuenta con tan solo cuatro obras menores del artista— apuesta por normalizar esta relación con la celebración en 2018 de una gran exposición sobre Dalí y su musa Gala. La comisaria es la especialista Estrella de Diego y la coproducirá junto a la fundación Gala Salvador Dalí de Figueres. Ayer, durante la presentación de esta temporada, Serra dijo que la muestra “permitirá revisar el personaje desde un punto de vista original e inédito, una oportunidad única y sorprendente”.

Con respecto a la ampliación del MNAC en uno de los pabellones de la Fira, el consejero Vila fue claro ayer: “En momentos anteriores quizá se pecó de exceso de ambición, pero ahora sí se dimensiona bien el proyecto se podrá desencallar”, aseguró tras remarcar que había encontrado buena sintonía sobre este aspecto con los responsables municipales, algo que Serra también confirmó.

Serra también anunció que en 2017 habrá una exposición de Annible Carracci, en coproducción con el Prado, y que tendrán muestra el enigmático Pere Torné i Esquius y la pintora polonesa Mela Muter. En 2018, además de Dalí se podrá ver una exposición coproducida con el Victoria and Albert Museum de Londres sobre Arts and Crafts.