Mercamadrid gastó 77 millones en una obra “inútil”, según un informe

La ampliación del recinto público en 453.000 metros de 2004 tuvo una "nula utilidad"

La sociedad ocultó en sus balances la amortización de la infraestructura para simular más beneficios

Los 77 millones de euros destinados por la sociedad pública Mercamadrid a ampliar sus instalaciones en 2004 han tenido una “nula utilidad” en la cuenta de resultados del mayor mercado mayorista de España, según un informe elaborado por el actual gobierno municipal (Ahora Madrid) al que tuvo acceso EL PAÍS. La empresa, además, ocultó la amortización de la obra para simular mayores beneficios, según el documento, que critica que se contabilizaran como inversión gastos en restaurantes de lujo (137.000 euros) o el acto de la primera piedra (300.000) que presidió el exalcalde Alberto Ruiz-Gallardón (PP).

Gallardón pronosticó en febrero de 2007 que Mercamadrid Tecnológico —una ampliación de 453.000 metros cuadrados del mercado de abastos— crearía 200 empresas y 1.400 empleos, e induciría una inversión de 312 millones de euros. “Significará un incremento del volumen de negocio y de la cartera de clientes”, presumió entonces el regidor ante los periodistas al colocar la primera piedra.

Nueve años después, el Ayuntamiento (desde mayo, en manos de Ahora Madrid) desmonta la euforia. Un informe del gobierno que preside Manuel Carmena desnuda la contabilidad del mercado entre 2008 y 2015 y considera nimio el impacto sobre la cuenta de resultados de los 77 millones de euros de la infraestructura. “Se revela la nula utilidad de la inversión acometida (al menos para la empresa). Los índices de rentabilidad también descienden a pesar del proyecto inversor y lo hubiesen hecho mucho más si la amortización se hubiera realizado cuando correspondía”, dice el texto.

Beneficios ficticios

La firma ocultó en sus cuentas la amortización de la obra para simular mayores beneficios. De haber imputado los gastos cada año, los resultados después de impuestos de Mercamadrid hubieran sido entre un 4% y un 8% inferiores a los declarados. Se trata de un pellizco de 1,5 millones menos en las ganancias acumuladas hasta 2015, según el estudio, que revela unos beneficios que oscilaron entre los 8,5 millones de 2008 y los 6,2 del pasado año.

“Contablemente no se ha registrado ningún coste de la inversión”, resalta el documento, que apunta que esta estrategia “fue avalada por la empresa auditora”.

El informe aplica un severo rapapolvo a la gestión de la firma pública durante la etapa del PP. El presidente ejecutivo de Mercamadrid cuando se aprobó la ampliación del recinto de 453.000 metros cuadrados era Luis Blázquez, que fue consejero de Economía de la Comunidad de Madrid durante la presidencia de Gallardón.

El informe critica que se imputen como gastos de inversión mariscadas y cenas en restaurantes de lujo

El estudio critica que los antiguos responsables del mercado contemplaran como gastos de la ampliación pagos de comidas multitudinarias en restaurantes de lujo “por importes escandalosos”. Sin mencionarlo, se refiere a las informaciones publicada por EL PAÍS sobre cómo Mercamadrid gastó 137.000 euros entre 2007 y 2008 en dos cenas para un millar de personas en el exclusivo restaurante In Zalacain, de la urbanización madrileña La Finca. El segundo de estos ágapes incluyó una barra libre para los 241 invitados de los Premios Hermes, que distinguen la trayectoria empresarial y nada tienen que ver con las obras de ampliación.

La caja de la sociedad pública también corrió en octubre de 2009 con una cuenta de 750 euros de una cena de 15 comensales en la marisquería José Antonio Rojo Pereira de Vigo. Y pagó en abril de 2008 un banquete para 27 personas (1.647 euros) en el restaurante madrileño La Dorada, que acabó con la degustación de cubalibres y wiskis de importación. La firma abonó 35.000 euros al club gastronómico Millesine que se presenta como “una de las citas más importantes de los fogones”.

Bajo el paraguas contable de las obras de ampliación, Mercamadrid desembolsó 300.000 euros a la constructora Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) por el acto de colocación de la primera piedra, que presidió Gallardón el 21 de febrero de 2007.

El evento incluyó un espectáculo de danza contemporánea y en él participaron 10 azafatas, 11 técnicos y una presentadora. Otra visita del regidor a las obras, en 2008, costó a las arcas públicas otros 55.568 euros.

La sociedad costeó la ampliación con fondos propios y con un préstamo bancario. Mercamadrid es una empresa pública participada en un 51 % por el Ayuntamiento de la capital y en un 49 % por Mercasa (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales y Ministerio de Agricultura).

El consejo de administración de Mercamadrid se reunió el pasado viernes para analizar la contabilidad de gastos desde 2004. El Ayuntamiento anunció la semana pasada una investigación sobre el presunto despilfarro, y tiene previsto elevar a la Fiscalía un informe que sugiere la comisión de delitos de malversación de caudales públicos en la época en que Ana Botella (PP) era la alcaldesa de Madrid y su concejal Concepción Dancausa, actual delegada del Gobierno en la capital, presidía el consejo de administración de esta sociedad pública.

La citada denuncia se refiere a la adjudicación de suelo a una empresa que, en lugar de pagar al Ayuntamiento, percibe de éste desde 2013 y hasta 2032 una renta mensual de 41.500 euros.

 investigacion@elpais.es

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