El comercio de Alicante abrirá todos los festivos

El Ayuntamiento declara toda la ciudad zona turística a cambio de más contrataciones

ampliar foto

Cambio de rumbo radical en la política comercial del tripartito que gobierna Alicante: de limitar la Zona de Gran Afluencia Turística (ZGAT) al centro histórico, lo que en la práctica ha supuesto el cierre de todas las grandes superficies, a anunciar ahora que la ZGAT se extiende a todo el municipio, lo cual supondrá una libertad comercial sin precedentes a excepción de cinco fechas señaladas: 25 de diciembre, 1 de enero, 1 de mayo, San Juan y Santa Faz.

El alcalde Gabriel Echávarri tiene previsto explicar a mediodía de hoy los detalles de una medida que se debatirá el martes en la Consejo Local de Comercio y se llevará al pleno del jueves para su aprobación. Sin embargo, a partir de ahí entra en juego al Generalitat Valenciana, quiene debe dar el visto bueno a un giro estratégico que choca frontalmente con la política comercial del Consell y coincide por contra con las propuestas liberales de los partidos en la oposición, PP y Ciudadanos.

Guanyar y el comercio se oponen y el PP aplaude

E. B., Alicante

Aunque parezca extraño, el alcalde de Alicante, Gabriel Echávarri, anunció la liberalización comercial de la ciudad a la oposición y cuenta con el voto favorable del Partido Popular y Ciudadanos, pero “no ha tenido ocasión” de comentar el asunto con su vicealcalde y líder de Guanyar, Miguel Ángel Pavón, quien ha remitido hoy un comunicado en el que “rechaza que todo el municipio sea zona de gran afluencia turística”. Pavón critica que Echávarri asuma “una propuesta exclusiva del PP” y se suma “a la denuncia de los sindicatos que alertan del incremento del empleo precario”. Además, el vicealcalde considera “muy grave que se vulneren dos puntos del pacto de gobierno con una medida que ampara la competencia desleal de las grandes superficies respecto al pequeño comercio e incumple las mínimas garantías de conciliación de vida familiar y laboral”.

Cuestionado sobre si le preocupa la previsible posición contraria de su principal socio de gobierno -Guanyar tiene seis concejales, los mismos que el PSOE- y tener que apoyarse en la oposición para sacar adelante la medida, Echávarri aseguró: “No sería un buen alcalde si digo que no a la creación de 625 puestos de trabajo”. El alcalde ha dicho contar con el apoyo de Compromís y de Natxo Costa, director general de Comercio y Consumo, que pertenece a esa formación política y “nos ha dado la enhorabuena y cree que podemos ser un ejemplo a seguir en toda España”.

Echávarri tampoco ha consensuado la medida con el pequeño comercio. Facpyme, que agrupa a las asociaciones de comerciantes de Alicante, tilda la propuesta del alcalde “de populista y totalmente lesiva para los intereses de los pequeños comerciantes, no sólo de la ciudad, sino también de todos los de la provincia de Alicante”. Facpyme cuestuona la principal razón que esgrime Echávarri, la creación de empleo, porque “los nuevos contratos que se puedan llegar a firmar serán por horas, esto es, empleo precario. Y en cambio los que se pueden llegar a destruir en el pequeño comercio, de contratos fijos y estables, pueden llegar a ser mucho más numerosos, con lo que el saldo de creación de empleo será negativo”.

Desde el Ayuntamiento de Alicante, niegan que se trate de un cambio de opinión, sino el producto de “unas negociaciones que formaban parte de nuestra hoja de ruta”, según Pedro de Gea, asesor de Echávarri en un área cuyas competencias asumió personalmente el alcalde. “Es la primera vez en España”, explica, “que un Ayuntamiento negocia con las grandes superficies y logra que, en lugar de aplicar el convenio de su asociación que cambia domingos trabajados por libranzas el martes, se comprometan a que los empleados de plantilla no trabajen más de trece festivos al año”. Según los cálculos del Ayuntamiento, esto permitirá la creación de “unos 600 empleos al año en la ciudad”.

En caso de confirmarse el acuerdo, El Corte Inglés retiraría el recurso interpuesto contra la reducción de la ZGAT, en el cual reclamaba más de cinco millones de euros debido a las pérdidas ocasionadas por dicha medida. Además, se responde positivamente a la pretensión del resto de las grandes superficies de la ciudad, partidarias de la liberalización total. Respecto al pequeño comercio, las fuentes consultadas por El País no son unánimes.

Junto a quienes aplauden la medida, y a expensas de recibir una comunicación oficial y adoptar una postura común, desde algunas asociaciones se cuestiona que “con la apertura total, se garantiza la conciliación de los empleados de las grandes superficies, pero no la nuestra” y se advierte de una reacción negativa del comercio de otras localidades alicantinas: “si los festivos Alicante abre al cien por cien, eso supone pérdidas para toda la provincia”. En fechas recientes, el Ayuntamiento de Elche anunció que sus comercios podrán abrir los primeros domingos de cada mes.

Otra de las razones aportadas desde la Concejalía de Comercio para justificar la liberalización total es la presencia de cruceros en la ciudad en la mayoría de los domingos de la temporada de otoño. En efecto, octubre es desde años el mes en el cual el puerto de Alicante recibe más viajeros vacacionales, por delante de septiembre y noviembre, y según la previsión que maneja la Autoridad Portuaria, casi todos los domingos del próximo otoño está prevista alguna escala.

Alicante ha seguido el proceso inverso a la ciudad de Valencia. La ciudad contaba con cinco grandes zonas de afluencia turística, donde el gran comercio podía abrir las práctica totalidad del año. Desde hace unas semanas, el Ejecutivo local que preside Joan Ribó ha reducido de cinco a dos las áreas con libertad horaria.

Más información