Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Colau no logra frenar la huelga de Metro durante el Mobile

Los trabajadores consideran "imposible" desconvocarla antes del lunes

Ni la intervención directa de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha conseguido frenar la determinación de la plantilla de Metro de realizar una huelga de 24 horas durante el primer día del Mobile World Congress (MWC), el próximo lunes. La edil tomó este viernes las riendas de una crisis que no solo amenaza la movilidad de los miles de usuarios de la red, sino también la de los más de 95.000 asistentes al congreso de móviles más importante del mundo. Colau convocó a la dirección de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) y al comité de huelga a una reunión que duró dos horas y media en la que no hubo nuevas ofertas ni mucho menos, acuerdo.

“Por nosotros no será”, afirmaba la alcaldesa en una rueda de prensa antes de una agitada tarde de reuniones. Incluso los secretarios generales de los principales sindicatos implicados fueron citados a un encuentro previo. Solo el líder de UGT, Josep Maria Álvarez, acudió. El de CC OO envió a un representante, ya que está de baja médica y el de CGT —el mayoritario en Metro— declinó ir al considerar que “la primera instancia” con la que debía negociar Colau era el comité de empresa.

Pero, más que negociar, la intención de la alcaldesa era “entender” cómo se ha llegado a una situación que el Ayuntamiento considera “extrema”. El Consistorio no se explica por qué una oferta que supone un aumento salarial del 1%, incrementos de jornada a tiempo completo para 250 personas y la conversión a relevistas de otros 190 temporales recibe como respuesta dos paros de 24 horas —el 22 y 24 de febrero— durante el mayor evento económico del año. “Coincidimos con la empresa en que la propuesta es razonable. No se va a perder ningún puesto de trabajo en TMB”, afirmó el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello.

El presidente del comité de empresa, Toni Ceballos, aseguró que no hay exigencias mínimas: “Lo primero que tienen que hacer es explicar bien su propuesta. Por ejemplo, dicen que subirán el 1% pero no especifican qué base usarán para calcularlo”. Lo que tienen claro es que quieren un plan para la progresión profesional: “Antes, empezabas a trabajar en Metro como temporal en la bolsa de verano. Tras cierto tiempo, pasabas a relevista, con jornadas del 75%. Y luego, te convertían en empleado a tiempo completo. Eso se acabó en noviembre de 2011 y, desde entonces, hay gente que acumula siete años en esta situación”, dijo. Según CGT, de prosperar la propuesta actual de TMB, a ambos colectivos les quedarían otros cinco años de espera para subir al siguiente escalón, y no todos lo conseguirían. El sindicato estima entre 500 y 600 los trabajadores con contratos temporales o de relevo.

Las partes valoraron el “gesto excepcional” hecho por el Consistorio, pero la sensación en la Administración local es que difícilmente se reconducirá la situación antes del lunes. Esta tarde se celebrará una nueva cita de mediación ante la autoridad laboral, pero de alcanzar algún acuerdo este debe ser aprobado por los trabajadores en asamblea. El comité de huelga consideró “imposible” convocar a los 3.700 empleados de Metro en un día, a menos que hubiera una oferta “suculenta”. Algo que Pisarello ya descartó ante las “limitaciones presupuestarias” de la empresa pública. Aún hay margen, sin embargo, para evitar el paro del miércoles, recordaron los trabajadores.