Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Girona suspende el pleno para subir el sueldo del alcalde por falta de apoyos

Albert Ballesta pospone su celebración por tener a la oposición en contra de la medida

El alcalde de Girona, Albert Ballesta, ha suspendido el pleno extraordinario que se debía celebrar la tarde de este viernes porque no contaba con el apoyo de ningún grupo municipal para subirse el sueldo a 75.000 euros. Lo consideran excesivo. Tampoco apoya la existencia de siete asesores y la creación de una vicepresidencia. Ballesta se ha dado un plazo de 10 días para intentar encontrar algún apoyo y volver a convocar el pleno. CiU gobierna en minoría con 10 de los 25 ediles, ERC, la CUP y PSC tienen 4 ediles, dos C’s y 1 el PP. Para aprobar cualquier cambio necesita el apoyo de algún grupo.

Tras la celebración de la junta de portavoces esta mañana, Ballesta ha constatado que ningún grupo le apoyaría para aprobar su retribución anual. Esto le ha llevado a suspender el pleno en el que también se debía aprobar el nuevo cartapacio y la reestructuración municipal. Otros de los puntos que generan controversia entre la oposición son la creación de la vicealcaldía, ocupada por Eduardo Berloso (Demòcrates de Catalunya), que sería en realidad un primer teniente de alcalde y los sueldos de 54.000 euros para los siete cargos de confianza o asesores.

La CUP ha calificado de “esperpéntica” la suspensión del pleno sobre el cartapacio, “el enésimo capítulo de la peor de las tragicomedias que ha vivido la política gerundense en mucho tiempo”, según Lluch Salellas. La portavoz de la formación anticapitalista, Laia Pèlach, considera que "el equipo de gobierno es esclavo de los pactos internos entre personas y partidos del que forma parte”, y ha pedido a Ballesta que “deje de actuar en clave interna y se ponga a gobernar pensando en la ciudad y la gente”. Además, ha lamentado “la incapacidad manifiesta del Gobierno para buscar acuerdos y consensos con la oposición”. También ha criticado que CiU continúe “intentando gobernar como si tuviera mayoría”.

La CUP recuerda que la última alcaldesa que cobró su sueldo de las arcas municipales, Anna Pagans, tenía un sueldo de menos de 60.000 euros. Consideran excesivo que Ballesta se suba el sueldo un 28%. Argumentan además, que los ediles tienen el sueldo congelado desde 2007. Carles Puigdemont sólo recibía 28.000 euros en compensaciones del Consistorio, porque contaba con el sueldo de diputado.

En cuanto a los asesores, un informe reciente del nuevo secretario municipal pone en duda la justificación de la figura de los asesores y cargos de confianza, y en este sentido también se manifiesta la CUP. Los miembros de este grupo municipal tienen en el punto de mira la figura de los asesores, ya que “hacen tareas de dirección que deberían ser para ediles o funcionarios escogidos en una plaza que saliera a concurso público”.

El sueldo que pretende adjudicarse Albert Ballesta es el límite máximo incluido en las retribuciones a percibir por los miembros de las corporaciones en función del número de habitantes. La Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local (LRSAL) establece para las poblaciones de entre 75.001 y 150.000 habitantes (Girona cuenta con 97.227), un máximo de 75.000 euros.

Si al final se acaba aceptando la suma prevista, el nuevo alcalde gerundense cobrará más que el de Lleida, que con 139.176 habitantes cobra 70.093 euros brutos anuales y Tarragona, con 132.199 habitantes y una retribución de 67.680,00 euros. El alcalde de Reus (104.962 habitantes) también se fijó un sueldo de 75.000 euros, pero renunció a él porque percibe su salario de senador.