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La noche de Girona recuperará el repicar de las campanas

El Ayuntamiento reconoce que se equivocó al aplicar la ordenanza general de ruidos

Las campanas de la Catedral de Girona recuperarán en los próximos días su tañido nocturno. El Ayuntamiento ha revisado los informes que habían llevado a prohibir que las campanas tocaran entre medianoche y las 06.45 horas tras la denuncia de la propietaria de un hotel de la ciudad y se ha percatado que no eran correctos. Las campanas se silenciaron con una Ley de Contaminación Acústica de 2002 y con la Ordenanza Reguladora de Ruidos y Vibraciones de 2013, pero no se tuvo en cuenta que la Ley de Centros de Culto del 2009 excluye las campanas de lo que son ruidos acústicos y los contempla como “un atributo tradicional”. El Consistorio además modificará la ordenanza para adecuarla a la normativa vigente.

Representantes de los vecinos del Barri Vell, el alcalde, Alberta Ballesta y el concejal del barrio, Eduard Berloso se reunieron ayer y concluyeron que, con la ley en la mano, las campanas pueden volver a repicar de noche. La reunión fue “satisfactoria”, según el alcalde, porque “preocupaba encontrar la vía jurídica adecuada para poder dar cumplimiento a una voluntad bastante unánime entre los vecinos del Barri Vell de recuperar el repicar de las campanas”.

Josep Quintanas, representante de la Asociación de vecinos, mostró también su satisfacción porque “el Ayuntamiento ha recogido sus demandas y ha sabido darle una solución técnico-administrativa y jurídica a la problemática”. “Recuperamos los signos de identidad de ciudad, los sones de la Catedral, como pretendíamos”, destacó.

Ante esa situación, “lo que hará el Ayuntamiento será emitir una nueva resolución autorizando al Capítulo de la Catedral que las campanas vuelvan a sonar como han solicitado los vecinos”, avanza Ballesta. Este mismo miércoles se hará el decreto y en los próximos días, afirmó el alcalde, “volverán a oírse a Beneta tocando las horas y a Assumpta (el nombre que reciben las campanas) tocando los cuartos en la noche gerundense”. El asunto se llevará a pleno para modificar la ordenanza “en el sentido que las campanas de la Catedral sean reconocidas como un sonido singular y por lo tanto sean excluídas de la ordenanza de ruidos”.

El Ayuntamiento está pendiente de hablar con la vecina propietaria del Hotel Històric, que durante 18 años ha pretendido silenciar las campanas del templo y se le comunicarán todos los informes. Ante la posibilidad que la vecina decidiera acudir a los juzgados, Ballesta ha mantenido que “nosotros vemos que esta decisión está amparada jurídicamente, ella está en su derecho de hacerlo, pero nosotros hemos escuchado a los vecinos, y visto que legalmente es posible, damos cumplimiento a la voluntad de la asociación de vecinos”.

Por su parte desde el Obispado también mostraron su "total satisfacción” porque su voluntad siempre ha sido que las campanas no dejaran de sonar. No obstante, han mantenido que “el mecanismo de las campanas no se volverá a poner en marcha hasta que reciban una notificación oficial del Ayuntamiento –que en estos momentos no tienen- que anule la anterior que advertía que serían sancionados si sonaban.

El sonido de las campanas tendrá la misma intensidad que tenía hasta el pasado 6 de enero cuando dejaron de tocar, lo único que no se volverá a tocar serán los repiques de cada hora y cinco minutos, que ya se había eliminado previamente.