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La contaminación altera el desarrollo cerebral de los escolares

La exposición a la polución del tráfico provoca alteraciones en la actividad funcional del cerebro de los niños

La polución de las ciudades hace mella en el cerebro de los niños. Si hace un año un estudio europeo (proyecto Breathe) vinculaba la contaminación del aire con un menor desarrollo cognitivo entre los escolares, un nuevo trabajo de investigación desplegado a tenor de estos datos ha revelado que la contaminación altera la conectividad y el desarrollo funcional del cerebro de los niños. El estudio, liderado por el hospital del Mar de Barcelona, ha probado que la exposición a la contaminación del aire urbano interfiere directamente con la maduración funcional del cerebro.

Aunque los investigadores ya conocían que la polución no favorece el desarrollo cerebral de los niños, los investigadores decidieron someter a 263 escolares barceloneses a resonancias magnéticas "para ver exactamente qué sucede dentro del cerebro de los niños" expuestos a esos gases contaminantes. "Lo que descubrimos es que la maduración cerebral se ralentiza", resume el doctor Jesús Pujol, investigador principal del Hospital del Mar.

El cerebro de los los chavales, que tienen entre ocho y 12 años, está en pleno proceso de maduración, organizando las estructuras básicas —"el esquema", según Pujol— de lo que será su cerebro adulto. Lo que detectaron los expertos es que este proceso de maduración cerebral propio de su edad, que sirve para crear actividad mental como la coordinación de la parte racional y la emocional, es más lento en los niños que viven en un entorno con altos niveles de contaminación. "Se ralentiza varios meses", explica Pujol.

Pese al hallazgo, publicado en la revista científica Neuroimage, los investigadores aclaran que esto no significa que los niños expuestos a gases contaminantes desarrollen enfermedades en el futuro o presenten sintomatología clínica alguna. "No hay que alarmar. Que hayamos detectado esta ralentización en la maduración funcional del cerebro no significa que esto pueda generar algún problema de salud", puntualiza Pujol.