Mercamadrid pagó 300.000 euros por la primera piedra de una obra

La sociedad pública contrató a 10 azafatas y abonó 18.912 por un vídeo de cuatro minutos.

El evento incluyó un espectáculo de danza contemporánea y fue adjudicado a FCC

La colocación el 21 de febrero de 2007 de la primera piedra de las obras de ampliación de Mercamadrid -el mayor mercado de mayoristas de España- costó 300.000 euros, según las cuentas de esta empresa pública. EL PAÍS ha tenido acceso a su contabilidad entre 2005 y 2015.

El acto sirvió para promocionar la ejecución de una nueva infraestructura de 453.000 metros y fue presidido por el entonces alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón (PP). Un año después, el regidor visitó de nuevo los trabajos en otro evento sufragado con dinero público que costó 55.568 euros.

En la colocación de la primera piedra –durante la etapa en la que el máximo gestor de Mercamadrid era el exconsejero del Gobierno de Ruiz-Gallardón Luis Blázquez- participaron 10 azafatas, 11 técnicos y una presentadora. Los tres centenares de invitados disfrutaron de un espectáculo de danza contemporánea, canapés y regalos. La organización del evento fue adjudicada a la constructora Fomento de Construcciones y Contratas (FCC).

Factura emitida por FCC a Mercamadrid por el acto de la primera piedra de la ampliación del centro mayorista en febrero de 2007.

La factura de la primera piedra confirma que se pagó 56.622 euros por las cuatro carpas que acogieron a los invitados, 8.983 euros más por la tarima que pisó el alcalde y otros 13.353 por el diseño de un decorado.

La presentación requirió el alquiler de camerinos (3.770 euros), sanitarios (4.517), el tapizado de una carpa (7.635) y la elaboración de carteles (9.393). Se arrendó para la ocasión sendos equipos de sonido de 2.000 y 4.200 vatios (14.340 euros), además de otro de vídeo (10.410).

Un total de 11 operarios trabajaron en el control técnico. Además, se abonaron otros 20.840 euros por un generador para suministrar potencia eléctrica al acontecimiento.

Factura emitida por FCC a Mercamadrid por el acto de visita de las obras que realizó el alcalde de Madrid en 2008.

La producción de un vídeo de cuatro minutos supuso un gasto de 18.912 euros. Mercamadrid encargó también otro montaje audiovisual sobre el mismo acto a la firma EDT Eventos por valor de 1.620 euros. La contratación de este último vídeo se pagó al margen de la factura principal.

Los 300 invitados degustaron canapés (15.002 euros) y recibieron regalos (15.200). Una presentadora condujo la ceremonia. Aunque el evento apenas duró unas horas, la empresa pública contrató a dos vigilantes de seguridad durante cuatro días (10.703).

El alquiler de seis autobuses para trasladar a los invitados (8.527 euros) y los gastos de limpieza (2.719) fueron otros de los servicios facturados por FCC a Mercamadrid. La sociedad pública llegó a pagar 280 euros por cuatro monos de trabajo de color blanco para vestir a los operarios que flanquearon a Ruiz-Gallardón durante la colocación de la primera piedra de esta infraestructura que se levantó sobre los antiguos terrenos del poblado marginal de La Celsa.

El erario público pagó 55.68 por una visita del alcalde a las obras en 2008

FCC facturó en junio de 2008 a la firma pública otros 55.568 por la organización de una nueva visita del alcalde a las obras. Los gestores de Mercamadrid pidieron para la ampliación del recinto un préstamo bancario de casi 80 millones de euros. El mercado mayorista es una sociedad pública participada en un 51 % por el Ayuntamiento de Madrid y en un 49 % por Mercasa (SEPI y Ministerio de Agricultura).

La gestión de Mercamadrid está en el punto de mira de los actuales gestores del Consistorio (Ahora Madrid). El Ayuntamiento decidió en enero elevar a la Fiscalía un informe jurídico que sugiere la comisión de delitos de malversación de caudales públicos en la época en que Ana Botella (PP) era la alcaldesa y su concejal Concepción Dancausa, actual delegada del Gobierno en Madrid, presidía el Consejo de Administración de esta sociedad pública. La denuncia está relacionada con la adjudicación de suelo a una empresa que, en lugar de pagar al Ayuntamiento por esa parcela, percibe del Consistorio (desde 2013 y hasta 2032) una renta mensual de 41.500 euros.

investigacion@elpais.es

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