Los temporales colapsan Galicia con inundaciones y derrumbes

El desbordamiento de ríos mantiene en vilo al sur de Pontevedra, con poblaciones enteras afectadas y desalojos de viviendas en zodiac por los equipos de emergencias

 ATLAS

El “país de los mil ríos” está desbordado. Los sucesivos temporales de lluvia y viento mantienen en vilo a Galicia, y sobre todo al sur de la provincia de Pontevedra, en los poblados municipios (Redondela, Ponteareas, Porriño, Mos) más próximos a la ciudad de Vigo, donde llueve sobre inundado y varios ríos han crecido tanto que han alcanzado casas, arrastrado coches y engullido calles y todo tipo de viales. El servicio 112 de emergencias ha atendido cerca de 300 avisos entre ayer y hoy a causa de los derrumbes de muros y firmes de carreteras e inundaciones en viviendas, garajes y locales. El riesgo que corrían las personas obligó a desalojar varias casas en varios ayuntamientos pontevedreses como As Neves y Pazos de Borbén. En algunos casos, los bomberos han tenido que recurrir a embarcaciones neumáticas porque no podían llegar con sus camiones a inmuebles con la planta baja totalmente anegada.

Se han producido varios accidentes con heridos, alguno por la caída de tierra y piedras.Y además de la muerte de un joven conductor en el municipio coruñés de Carballo, ayer viernes una de las principales arterias de la comunidad, la autovía A-52, quedó cortada a la altura de Ourense por un siniestro múltiple, con varios choques en cadena, en el que se vieron involucrados unos 30 coches y resultaron heridas varias personas, tres de ellas graves. Un camión sufrió un accidente y estuvo a punto de precipitarse sobre un río al ceder el firme de la carretera entre O Porriño y Gondomar (Pontevedra).

Lejos de disiparse, el peligro sigue cerniéndose sobre las localidades que vigilan desde hace dos días el nivel de sus ríos, porque esta tarde la Xunta de Galicia ha activado una nueva alerta naranja en la costa a causa del temporal, con vientos que podrían superar los 100 kilómetros por hora, y que afectará tanto a las provincias de A Coruña y Lugo como al sur de Pontevedra y Ourense y el centro de la comunidad autónoma. Además, esta madrugada se espera la llegada de la nieve en una cota de 400 metros sobre el nivel del mar.Mañana domingo, la alerta será naranja por nevadas en el interior y roja en la costa, donde las olas podrían alcanzar los 10 metros. Ciudades como A Coruña han ordenado el cierre de parques y áreas al borde del mar durante todo el fin de semana.

La lluvia y las avalanchas de rocas y barro, alguna como la de la parroquia de Negros (Redondela), muy destructiva, han obligado a cortar muchas carreteras. Entre ellas algunas tan transitadas como la N-550 y la N-555 en Pontevedra, la N-6 en Lugo, la N-120 en Ourense, la A-52 o el conocido como Corredor do Morrazo (Pontevedra, en sentido Cangas). Un desprendimiento de tierras mantiene también anulado el tráfico de trenes entre Vigo y Ourense. Además de otros muchos, se están produciendo desbordamientos en el Miño, el Sil, el Tea (a su paso por Ponteareas), el Támega, el Arnoia, el Avia (los tres en la provincia de Ourense), el Umia o el Lérez (ambos, en la de Pontevedra).