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Alcachofas y recuerdos

La artista recuerda los espacios de su infancia, sus lugares de trabajo y recomienda restaurantes

Lolita en la azotea del Teatro La Latina.

1. María de Molina. Ahí, en el número cinco, está la casa donde crecí. Mi madre tenía un piso en un edificio donde vivían grandes artistas como Marisol o Isabel Garcés. Yo llegaba del colegio, soltaba la cartera, y me iba corriendo a ver a Marisol. Ahí nació mi hermana y vivimos hasta que nos fuimos a La Moraleja. Ahora ya son todo oficinas.

2. El Viso. Un barrio emblemático de mi infancia porque iba al Liceo Anglo Español y frecuentaba toda esa zona. Recuerdo que por allí abrieron la primera cafetería Vips de Madrid, que era muy chiquitita. Hacía allí la vida.

La Colometa

Lolita Flores (Madrid, 1958) hija de Lola Flores y El Pescaílla ha estado siempre presente en la cultura y la farándula española. Ahora regresa con La plaza del Diamante, dirigida por Joan Ollé en el Teatro Bellas Artes. A partir del 18 de febrero.

3. Goya. Yo era mucho de ir a la cafetería California 47 durante mi adolescencia a comer tortitas con nata y chocolate. Tenía amigas en la zona, y luego nos íbamos al cine Carlos III, donde una vez me colé a ver La gata sobre el tejado de zinc porque era menor de edad. Ahora donde estaba el cine hay un espacio de ocio gastronómico, Platea Madrid.

4. Teatro español y alrededores. Al Español le estoy muy agradecida porque me dio la oportunidad de interpretar a la Colometa en La plaza del Diamante y todavía sigo con ello, un año y pico después. Allí debuté, con mucho miedo, pero fue muy bien. Me gusta la plaza de Santa Ana, El Callejón, de amiga Dolores, también gitana, el Viva Madrid, la calle del Príncipe donde tuve mi primer modisto de jovencita...

5. Teatro La Latina. Aquí vine a ver muchas veces a Lina Morgan, mi madre trabajó aquí y luego yo misma. Y tuve el honor de que Lina viniera a vernos con la primera temporada de Sofocos, que hice con Paz Padilla, Fabiola Toledo y Ana Hurtado (Plaza de la Cebada, 2).

6. Tirso de molina y alrededores. Por ahí están algunos sitios de flamenco y de copitas que solía frecuentar, aunque ahora ya no salgo mucho: el Candela, Casa Patas, Cardamomo, el Burladero. También solía salir en los 80 por el Mau Mau, en el Eurobuilding, o por Chueca, cuando despuntó en los 90.

7. Floren Domezain, el Rey de las Verduras. Todo lo que comes en este restaurante es ecológico, de su huerta, y todo está hecho muy sano, en un lugar muy agradable, bonito, casero, moderno, donde te sientes bien. Es imprescindible probar las alcachofas, los cardos, la ensalada de tomate (Castelló, 9).

8. Casa Lucio. Los huevos fritos, claro. Conocí a Lucio cuando tenía El Chotis, y mi padre nos llevaba a toda la familia a comer la carne a la piedra. Cuando abrió Casa Lucio seguimos yendo todas las semanas. Lucio es Madrid. Si vienes a esta ciudad y no vas a su restaurante es como si no visitases el museo del Prado. Lucio es el oso y también el madroño (Cava baja, 35).

9. Teatro Bellas Artes. Será mi casa durante los próximos tiempos, pues estaré dos meses con La Plaza del Diamante. En ese teatro vi a grandes actores, he cantado y he visto actuar por primera vez a mi sobrina Alba Flores, que ahora está a tope. También me gusta frecuentar el Círculo de Bellas Artes, que tiene esa cafetería maravillosa (Marqués de Casa Riera, 2).

10. Mi casa. Mi sitio preferido, junto con Caños de Meca y Marbella. Mi casa es el descanso del guerrero, porque viajo muchísimo, y ahí es donde disfruto del amor de mis hijos. Y también mi espacio creativo, en el que veo series, pinto y escribo canciones, pensamientos y todo lo que se me ocurre. Me lleno de energía, de paz y de amor.