El superior de los Maristas reprocha el silencio del centro ante la pederastia

Los Mossos acumulan denuncias contra cinco docentes y monitores del colegio

Emili Turú, el actual Superior General de la Congregación de los Hermanos Maristas, aseguró ayer que los protocolos antipedofilia de los centros en los que está presente su orden “están muy claros y estudiados”, pero que “no sabe a qué se debe el silencio” de la dirección del colegio barcelonés respecto a la media decena de docentes y empleados que han sido denunciados. Las críticas del director de la orden llegaron el mismo día en el que trascendió que los ‘mossos’ detuvieron en diciembre a un monitor del mismo centro por haber abusado de cinco niñas.

El Superior General de los Maristas defendió en una entrevista a Catalunya Ràdio que inicialmente el centro había emprendido “los pasos correspondientes” pero después reprochó el silencio sobre nuevos escándalos, por los que pedirá explicaciones a la dirección provincial de su orden. Turú reveló que trabajó en la década de los 80 en ese mismo centro durante dos años, en los que coincidió con el profesor de gimnasia, y agresor sexual confeso, Joaquín Benítez. El Superior General negó ayer que cuando él trabajaba como docente en el centro existieran las sospechas de abusos.

El colegio solo ha enviado hasta ahora dos comunicados de prensa en los que explica que en 2011 remitió a Fiscalía el caso de Benítez, que entonces fue despedido. El centro no se ha posicionado sobre los nuevos casos a pesar de que la lista de personal involucrado ya asciende a cinco profesionales, que han sido objeto de denuncias ante los jueces y los Mossos d’Esquadra, aunque algunos casos han prescrito. La policía autonómica confirmó ayer que el pasado mes de diciembre detuvieron a un monitor de comedor del centro por haber abusado de cinco niñas.

Enseñanza revisará solo los protocolos de los concertados

Camilo Baquero

El departamento de Enseñanza explicó ayer que se ha puesto en contacto con “los centros concertados” para revisar y modificar sus protocolos contra el abuso sexual, según informó en una nota de prensa. Una decisión que ha molestado a Escola Cristiana, la entidad que agrupa a los 434 colegios religiosos catalanes, por considerar que les señala. “Se debe revisar el protocolo a todos los niveles, no solo en el concertado. La lucha contra esta lacra debe ser un compromiso de todos”, pidió un portavoz. El departamento no aclaró a qué se debe dicha diferenciación.

El Síndic de Greuges, por su parte, también anunció ayer que reunirá la próxima semana a diferentes departamentos del Gobierno catalán y de la rama judicial para revisar el protocolo marco de abuso sexual, firmado ya hace diez años. En este documento no hace referencia explícita a casos en los que sea un docente quien cometa el abuso.

Desde Enseñanza insisten en que nunca se les notificaron los casos. Hace una semana, tan pronto se conocieron los hechos, el Consorcio de Educación de Barcelona anunció la apertura de un expediente informativo al colegio concertado.  

La consejera de Enseñanza, Meritxell Ruiz, ha estado tan silenciosa ante el caso como el propio centro educativo. Esta tarde tendrá la oportunidad de dar explicaciones durante su participación en la comisión de Enseñanza del Parlamento catalán, si bien no está en el orden del día.  La oposición tampoco ha pedido que Ruiz comparezca.

 El secretario de Políticas Educativas de Enseñanza, Antoni Llobet, sí habló ayer para pedir que “se sepa qué es lo que el centro ha sabido en cada momento y si actuó correctamente”. También recordó que “en cualquier cuestión que no sea de funcionamiento educativo, sino presuntamente delictiva, es bueno que se informe a la inspección educativa”.

]A preguntas de los periodistas, la portavoz del Gobierno, Neus Munté, aseguró ayer que en caso de que el centro resulte condenado se “valorará y estudiará qué medidas debería emprender”. Entre ellas, por ejemplo, acabar con el concierto educativo.

El detenido, de 39 años, llevaba solo 17 días trabajando en el comedor del centro de primaria. Tras la detención, el colegio apartó al monitor, que trabajaba para una empresa subcontratada. Las familias y el propio colegio denunciaron al acusado ante los Mossos d’Esquadra.

La titular del juzgado de instrucción número 33 de Barcelona tras tomar declaración al monitor el pasado 17 de diciembre decretó su libertad con cargos por abusos sexuales con la obligación de comparecer periódicamente en el juzgado, así como una orden de alejamiento y la prohibición de comunicación con las menores y del centro escolar.

Manuel, el padre de familia de un afectado y que destapó el escándalo, afirmó que unos 20 afectados ya se han comunicado con él. Por el momento en el juzgado de instrucción número 6 de Barcelona hay cuatro denuncias contra Benítez. Según los mossos, se han presentado denuncias contra tres profesores más. Dos exalumnos, entre los que se encuentra una mujer, han denunciado abusos perpetrados en la década de los 80 y 90. Una de las víctimas ha señalado que dos docentes diferentes le sometieron a abusos.

Según informó ayer el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), el titular del juzgado de instrucción número 6 de Barcelona, ante el que se confesó culpable Joaquín Benítez, no acumulará en la causa el resto de denuncias presentadas contra otros docentes y contra el monitor. Según el TSJC, las denuncias que se puedan presentar contra otras personas, aunque sean o fueran trabajadores de los Maristas de Sants, se repartirán entre los diferentes juzgados de instrucción de Barcelona.

Más información