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Adif contrata a la aseguradora con la que está enfrentado en el ‘caso Alvia’

La empresa privada, que es la prestadora del seguro de Renfe, considera responsable del accidente al gestor de las vías, que ahora le pagará 2,5 millones

Santiago de Compostela

Enfrentados en el juzgado pero socios fuera de él. Adif, la empresa pública gestora de la red ferroviaria, contrató el pasado 15 de julio su seguro de responsabilidad civil por dos años y 2,5 millones de euros con QBE, la aseguradora de Renfe con la que se está enfrentando judicialmente en el caso Alvia y que a su vez deberá pagar 43 millones de euros por el siniestro si la responsabilidad final recae en el maquinista del tren y no en la falta de seguridad de la línea.

En el accidente del 24 de julio de 2013 en el que murieron 80 personas a la entrada de Santiago el maquinista del tren Alvia se despistó y no frenó a tiempo antes de la curva de Angrois, en la que no existía ningún sistema de seguridad activo que pudiera evitar o paliar el siniestro. El juez instructor de la causa considera que la responsabilidad penal es solo del maquinista, y que por lo tanto las indemnizaciones a las víctimas deben ser pagadas por el seguro de su empresa, Renfe, la multinacional QBE, a la que el fiscal pide cerca de 43 millones de euros.

Por el contrario, QBE, como las víctimas del siniestro y el maquinista, consideran que la línea férrea de Adif presentaba deficiencias de seguridad y que los responsables deben ser cargos de ese gestor ferroviario. El interés de la aseguradora es trasladar toda o parte de la responsabilidad del maquinista a Adif para así eludir o al menos compartir el pago de las indemnizaciones. El caso está ahora en manos de la Audiencia Provincial de A Coruña, que debe determinar si se cierra la instrucción y se juzga solo al maquinista, como propone el juez instructor, o se investigan deficiencias de seguridad aún no aclaradas como piden las víctimas.

En los dos años y medio de instrucción, QBE y Adif han discrepado en numerosas ocasiones, tanto a través de los recursos que han presentado contra consideraciones de la otra parte como de los peritos que ambos han nombrado en la causa. El experto de QBE, el holandés Frans Heijnen, considera que Adif debía haber implantado en la línea de alta velocidad Ourense-Santiago “medidas adicionales de seguridad”. Según el perito de QBE, las decisiones de Adif en la línea supusieron una “reducción del nivel de seguridad esperable” a su juicio “innecesaria” y se tomaron “aparentemente sin previa evaluación de riesgos”. Su experto también considera que la señalización que implantó Adif en la línea presentaba “contradicciones reiteradas” y generaba “una confusión inevitable en la conducción”. La propia QBE, en uno de sus recursos, llegó a acusar a Adif de “evidente opacidad”.

Con estos antecedentes, y con el enfrentamiento entre QBE y Adif aún abierto a día de hoy en la causa judicial, el pasado 15 de julio el gestor ferroviario contrató con la aseguradora su póliza de responsabilidad civil general de explotación. Adif pagará a QBE 2.494.000 euros más IVA por dos años, prorrogables por otros dos, tras un concurso al que se presentaron otras cinco aseguradoras. El seguro abarca a “los miembros del Consejo de Administración, Dirección y Vigilancia de Adif y de Adif Alta Velocidad, así como todos sus empleados en el ejercicio de sus funciones o actividad profesional”. La firma de este contrato no ha impedido que QBE y Adif sigan enfrentadas en el caso Alvia y que la primera insista en pedir que se investigue la responsabilidad de la segunda.

Desde Adif se indica que la propia empresa pública se planteó la posibilidad de que existiese un conflicto de intereses si contrataba a QBE y que por ello solicitó un informe jurídico que concluyó que no era posible vetar a la aseguradora en una contratación realizada a través de un concurso público abierto.