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Rebelión de alcaldes contra la mala gestión de la pobreza energética

La Federación de Municipios Catalanes pide a la Generalitat que articule con "urgencia" el fondo solidario

Una parte el mundo municipalista se sumó ayer a la petición de las entidades sociales para mejorar la gestión del fondo contra la pobreza energética. La Federación de Municipios de Cataluña (FMC) solicitó que los recursos con los que cuenta el mecanismo diseñado por la Generalitat para sufragar las facturas impagadas de las familias vulnerables “se destinen de forma más eficaz y eficiente”. El año pasado se otorgaron 3.770 ayudas con dicho fondo y solo se ejecutó el 22% de la partida presupuestaria, un millón de euros.

El ente municipalista, que agrupa a más del 65% de las poblaciones catalanas, acordó en su comité ejecutivo instar a la Generalitat para que el fondo se articule de una manera “urgente”. La creación de esta bolsa, que se anunció hace dos años, incluía aportaciones no solo de la Generalitat sino también de las empresas suministradoras y de donaciones de terceros.

Por lo pronto, el fondo solo cuenta los cinco millones que figuran en los Presupuestos. Hasta el día de hoy el Ejecutivo sigue sin llegar a un acuerdo con las empresas para cuantificar su colaboración. La Federación pide que estas aportaciones “tengan la proporcionalidad necesaria” y con ello evitar desigualdades por “razón de la localización de los afectados”.

Sólo dos ayuntamientos

Sólo dos municipios (Figueres y Mollet del Vallès) se acogieron a la convocatoria del fondo contra la pobreza energética, lo que puso de relieve la falta de coordinación dentro de la Generalitat para hacer pública la línea de ayudas. Muchos ayuntamientos ya usan sus propios fondos para ayudar a los vecinos con necesidades pero su capacidad es reducida.

El nuevo Ejecutivo catalán ya ha mostrado su deseo de darle más protagonismo a los municipios en la lucha contra la pobreza energética. La Federación, de ámbito socialista, está a la espera del reglamento de la ley antidesahucios del año pasado, que también quiere evitar los cortes de suministros. Y por lo pronto busca evitar “que los recursos disponibles no lleguen a las familias”.