Lo social y colectivo se impone en los ‘Ciutat de Barcelona’

Ricardo Piglia y Najat El Hachmi, premios en literatura castellana y catalana

La arquitectura entendida como la toma de conciencia social ha sido reconocida en los premios Ciutat de Barcelona de 2015 y Arquitectos de cabecera, un colectivo impulsado desde la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona (ETSAB-UPC) en el barrio del Raval, ha sido distinguida con el premio de Arquitectura y Urbanismo. Los Ciutat de Barcelona, que este año han renovado a 40 de los 100 miembros de los jurados y han dado entrada a más mujeres, llevan acompañado una dotación económica de 7.000 euros y son convocados anualmente por el Ayuntamiento para reconocer la creación, la investigación y la producción de calidad realizada en la ciudad en múltiples ámbitos de la cultura y las ciencias. En literatura, este año el Ciutat de Barcelona de literatura castellana ha sido para el escritor Ricardo Piglia por Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación y el de literatura catalana para Najat El Hachm por La filla estrangera.

La elección del colectivo Arquitectos de cabecera en el apartado de Arquitectura y Urbanismo es uno de los ejemplos más claros de la impronta que este año, el primero del gobierno de Ada Colau, quiere dar al trabajo colectivo y social, al reconocimiento de las plataformas y el de los creadores críticos “más allá de las individualidades”, explicó Montserrat Vendrell, presidenta del comité ejecutivo del Consejo de Cultura de Barcelona .

Arquitectos de cabecera, integrado por estudiantes de tercer grado de arquitectura y dirigidos por profesores, fue uno de los grupos que participó en la exposición Piso Piloto, en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) que se realizó entre junio y octubre del año pasado y cuyo principal objetivo era abrir un debate sobre la vivienda y las necesidades sociales. En contacto directo con los vecinos del Raval, el colectivo ha realizado funciones de mediadores en algunos problemas con la vivienda en el Raval o en edificios ocupados.

En esa misma sintonía de valorar el componente social y colectivo se puede enmarcar el Ciutat de Barcelona de Historia que ha recaído en el libro Barris, veïns i democracia. El moviment ciutadà i la reconstrucció de Barcelona (1968-1986), de Marc Andreu que hace una amplía radiografía de la Barcelona de esas décadas en la que el empuje vecinal fue decisivo para mejorar la calidad de vida.

El jurado otorgó el premio en teatro a Pol López por la construcción del personaje Christopher en la obra El curiós incident del gos a mitjanit. En danza, el galardón ha recaído en Bea Fernández y Mónica Muntaner, al frente de la compañía La Poderosa por la producción d'Hacer Hisroia(s) y específicamente por su valor de experimentación. Por su nueva mirada a las gramáticas del circo, ha sido elegida la compañía Animal Religion por su espectáculo Sifonòfor.

El valor del diseño útil, el de los objetos que tienen un uso en la vida normal y dirigido a todo tipo de público ha sido reconocido con el Ciutat de Barcelona de diseño a la exposición Disseny per a viure.99 projectes per al món real que estuvo en el Dhub la primavera pasada.

Este año el premio que valora los trabajos y propuestas de los Medios de Comunicación recae en el periodista Carles Capdevila por el impacto de la conferencia “Educar amb humor”. El Ciutat de Barcelona en audiovisual ha reconocido la propuesta de animación Atrapa la bandera , una producción catalana “decidida y valiente” de excelente “calidad y valor industrial” , según subraya el fallo.

 

El Ciutat de Barcelona que reconoce la proyección internacional de Barcelona es para las personalidad de Paul Preston “historiador de la Segunda República, la guerra civil, el exilio y la transición, unos periodos trascendentales para Barcelona y por su compromiso en la recuperación de la memoria histórica de la ciudad”.