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Pasear dentro de una obra de Dalí ya es posible

Una iniciativa del museo del artista en Florida permite recorrer los detalles de la obra 'Reminiscencia Arqueológica del Ángelus de Millet'

Imagen del vídeo que se adentra en la obra de Dalí.

"En junio de 1932 se presenta de súbito en mi espíritu, sin ningún recuerdo próximo ni asociación consciente que permitiera una explicación inmediata, la imagen del Ángelus de Millet... Yo siento una gran impresión, un gran trastorno, porque aunque en mi visión de la mencionada imagen todo corresponde con exactitud a las reproducciones que conozco del cuadro, ésta se me aparece absolutamente modificada y cargada de una tal intencionalidad latente, que el Ángelus de Millet se convierte "de súbito" para mí en la obra pictórica más turbadora, la más enigmática, la más densa, la más rica en pensamientos inconscientes que jamás ha existido". La obsesión por esta obra llevó durante cuatro años a Salvador Dalí (1904-1989) a escribir, una y otra vez, sobre ella y realizar una serie centrada y partiendo de la pintura de Millet. En 1934 pintó Reminiscencia Arqueológica del Ángelus de Millet, una de sus pinturas más enigmáticas en las que dio rienda suelta a su método paranóico-crítico, su mayor aportación al surrealismo en apenas 31 por 39 centímetros que mide el cuadro.

En la obra, como en la que se inspira, una pareja de campesinos interrumpe sus labores en el campo, al parecer para rezar a la hora del ángelus bajo una luz crepuscular que da una gran atmósfera de misterio al cuadro.

Ahora es posible pasearse, como nunca, por este cuadro y el mundo de Dalí, gracias a la tecnología y el trabajo que ha realizado el museo dedicado al artista en San Petersburgo (Florida, Estados Unidos) dentro de la exposición Disney y Dalí, arquitectos de la imaginación. La muestra, que analiza la relación entre Salvador Dalí y Walt Disney, abrió recientemente sus puertas y podrá verse hasta junio. Durante algo más de los cinco minutos de Dreams of Dalí es posible recorrer los interiores del cuadro, escuchar la voz de Dalí, en inglés y en castellano, el sonido de su teléfono langosta, ver avanzar, de forma pausada, una media docena de sus famosos elefantes de enormes y finas patas y recorrer cada uno de los rincones de esta obra llena de misteriosos.