La huelga obliga a cerrar accesos al metro para evitar aglomeraciones

El servicio funciona con normalidad desde las 16.30

La huelga celebrada por los trabajadores de Transportes Metropolitanos de Barcelona este martes entre las 10.00 y las 15.00 ha complicado la movilidad de los usuarios de TMB, que se han encontrado con varios accesos a las estaciones cerrados por motivos de seguridad. Los servicios mínimos del 20% han provocado que los viajeros tengan que esperar entre 15 y 40 minutos para subirse a un tren. El comité de empresa ha estimado en un 90% el segumiento del paro, aunque la compañía ha rebajado la cifra al 65%. 

Mientras los usuarios esperaban bajo tierra, más de 1.500 trabajadores de Metro partían a las 11.30 de la plaza Urquinaona en una marcha que ha recorrido Via Laietana hasta llegar al Ayuntamiento. Allí los ha recibido la presidenta de TMB, Mercedes Vidal. Fuera, tras una pancarta con proclamas contra la reforma laboral, la precariedad y la congelación salarial, cientos de empleados coreaban "Colau, escucha, el Metro está en lucha" entre bocinas y golpes de bombos.

Muñecos que imitaban a Vidal y a Marc Grau, el director de Metro, se levantaban entre la muchedumbre con letreros que rezaban "Vidal, si fuiste como nosotros ya lo has olvidado" y "Bájate el salario, Grau". Un representante de los trabajadores ha leído un manifiesto en el que ha reclamado a la alcaldesa que se posicione a su favor: "Si es cierto que usted y su equipo piensan lo que dicen en su programa electoral, estaremos de acuerdo". Además, han exigido que haga público los sueldos de los directivos del Metro, una de las principales reivindicaciones del comité de empresa durante los últimos años.

Después de las tres, aún se podían ver entradas cerradas y máquinas de validación de billetes inhabilitadas. Como las de la línea 1 en plaza Catalunya, donde pequeños grupos de gente se formaban cada pocos minutos ante la imposibilidad de entrar. "¿La huelga no era hasta las tres? ¡Los demás tenemos una vida!", gritaba una viajera a un operario a través del interfono de reclamaciones. Las quejas se saldaban con alguien forzando las puertas y dejando pasar al resto. La escena se repitió varias veces. En el interior, el andén estaba lleno y gente que llevaba más 12 minutos de espera veía cómo el letrero anunciaba que aún quedaban 18 minutos para el siguiente convoy. En la estación de Avenida Carrilet, en L'Hospitalet de Llobregat, los viajeros han esperado hasta 40 minutos para poder subirse a un tren.

Usuarios como Consuelo Barrera han llegado tarde a sus destinos por los retrasos. "Había quedado hace una hora para devolver un vestuario en una tienda, pero tuve que esperar 16 minutos a que llegara el tren y las paradas en cada estación fueron muy largas", ha asegurado. Ha admitido que había oído que habría huelga pero que lo había olvidado y al final ha optado por regresar andando y aprovechar "el buen día" antes que volver a sumergirse en la red de metro.

Los trabajadores piden que TMB haga más concesiones en la negociación del convenio colectivo y acusa a la compañía de poner trabas al proceso. El comité de empresa ha convocado a los empleados de Metro a seguir otras dos huelgas de 24 horas los días 22 y 24 de febrero, fechas que coinciden con la primera y la penúltima jornada del Mobile World Congress (MWC), el congreso de móviles más importante del mundo. Los representantes de los trabajadores esperan que estas medidas sirvan para “desbloquear” la negociación del convenio —que venció el pasado 1 de enero— ante el “inmovilismo” de la dirección.

Vidal ha accedido durante la reunión a intervenir para que TMB reanude la negociación, según ha explicado el comité de empresa, y ha pedido a la plantilla, formada por 3.643 personas, que desconvoque las otras jornadas de paro. Los trabajadores se han negado, al menos, mientras no vean "resultados".

El comité exige el fin de la congelación salarial y de la contratación temporal y parcial, ya que asegura que hay empleados con jornadas laborales del 33% que quieren trabajar a tiempo completo. También pide “transparencia” en la gestión, ya que la compañía no le informa sobre las remuneraciones que recibe el personal no incluido en el convenio, según denuncia CGT, el sindicato mayoritario en Metro. TMB, en cambio, ha acusado al comité de “interrumpir sin razones objetivas el desarrollo de la negociación”.

La plantilla de Autobuses de Barcelona, que también depende de TMB, le seguirá este miércoles los pasos a sus compañeros de Metro con un paro entre las diez de la mañana y las cuatro de la tarde. A partir de esta hora, los trabajadores celebrarán una asamblea en la que decidirán si se unen o no a las reivindicaciones durante el MWC.

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