Colau propone revocar la apertura de tiendas los domingos de verano

El comercio del centro de Barcelona critica la medida, que permitiría abrir cuatro días en mayo y octubre

Los comercios de Barcelona pueden abrir diez domingos de los meses de julio, agosto y septiembre desde 2014. El próximo verano, sin embargo, es posible que eso ya no sea posible. El Gobierno de Barcelona en Comú quiere imponer una enmienda a la casi totalidad a esa medida que reclamaban las tiendas de las zonas turísticas de la ciudad, que imponía un real decreto aprobado por el PP y que asumió el equipo del exalcalde Xavier Trias (CiU). El equipo de Ada Colau propone anular la libre apertura de verano y permitir solo cuatro en meses próximos: dos en mayo y otras dos en octubre.

Así se lo hizo llegar la semana pasada a una parte del lobby comercial de Barcelona y así tiene intención de hacerlo público esta tarde. Basa su decisión en los resultados de unas encuestas que muestran cómo el 40% de los comerciantes se oponen a abrir en domingo y cómo un 30% de los ciudadanos también.

Pero las mismas conclusiones también revelan que el 30% de los tenderos están a favor de tener libertad de apertura durante todo el año y que un 50% de los habitantes barceloneses también lo ven con buenos ojos. Total, que los resultados están muy polarizados. “Es una decisión unilateral basada en la ideología de quien gobierna y que no se puede compartir con los intereses del sector”, señalaba ayer Gabriel Jené, presidente de Barcelona Oberta, una agrupación de comerciantes partidarios de abrir en domingo. Jené lamentaba que lo comunicado por el mismo Consistorio por la tarde no era más que “una no medida” que además consolidaba los horarios que se practicaban ahora: la hora de cierre no podía superar las seis de la tarde.

“Otro ejemplo de hechos consumados: se lanza una propuesta sin hablarla ni buscar consenso con los grupos políticos. Al menos con el PSC no lo han hecho”, criticó ayer la socialista Monserrat Ballarin. La concejal ponía en duda el proceso participativo activado por el Ayuntamiento, en el que únicamente se ha consultado a las organizaciones comerciales.

De esos estudios previos se desprende que solo el 16% de las tiendas aprovecharon los diez festivos que le permitían la normativa municipal y dos de cada tres no abrieron ningún día. La medida solo tuvo un seguimiento mayoritario en las zonas con mayor movimiento turístico, el Barrio Gótico y la Barceloneta. De los compradores, la mayor parte fueron turistas y de entre los clientes locales que fueron en domingo una mayoría afirmaba que podría haber efectuado las compras perfectamente cualquier otro día.